sábado, 30 de marzo de 2024

ORAR Y AMAR

 

Si ayunan engendrarán pecados para ustedes mismos; y si oran se condenarán..."

¿Qué es orar? Comúnmente pensamos que orar es pedir algo, exigir, quejarse; tienes deseos y Dios puede ayudarte a satisfacerlos. Puedes ir a la puerta de Dios y pedirle algo, vas como un mendigo. Orar es mendigar para ti, y orar nunca puede ser mendigar; orar sólo puede ser un agradecimiento, una gratitud. Pero estas actitudes son totalmente diferentes: cuando vas a orar, tu oración no es el fin en sí, es sólo un medio, y la oración no tiene significado estás orando para conseguir algo; ese algo es significativo, no la oración. Y muchas veces vas y tu deseo no es satisfecho. Entonces dejarás de orar, dirás: "¡Inútil!" eso es un medio.

Y la oración nunca puede ser un medio, así como el amor nunca puede ser un medio. El amor es el fin: amas no por alguna otra cosa; el amor en sí mismo tiene un valor intrínseco ¡simplemente amas! ¡Es tan bienaventurado! No hay nada más allá, no se busca ningún resultado a través de él. No es un medio hacia algún fin, ¡es el fin! Orar es amar, simplemente vas y disfrutas; sin pedir, sin mendigar.

La oración en sí misma, intrínsecamente, es tan hermosa, te sientes en tal éxtasis y feliz que simplemente vas y das gracias a lo divino que te permitió ser, que te permitió respirar, que te permitió ver ¡qué colores! Te permitió escuchar, te permitió estar consciente. No lo has ganado, esto es un regalo. Yendo al templo sólo para dar gracias, un profundo agradecimiento: "Cualquier cosa que me hayas dado es demasiado. ¡Nunca lo merecí!". ¿Te mereces algo? ¿Crees que en alguna forma lo mereces? Si no estuviera aquí ¿podrías decir que se te ha hecho alguna injusticia? ¡No! Todo lo que has recibido es puro regalo, es por el amor divino, tú no lo mereces.

Dios te inunda con su amor. Cuando entiendas esto, nacerá una cualidad en ti: la cualidad de ser agradecido. Entonces simplemente vas a darle tus gracias, entonces simplemente sientes gratitud. Gratitud es oración, y es tan bello sentir gratitud, que nada se le puede comparar, no hay nada en comparación. La oración es el clímax, de tu felicidad, no puede convertirse en un medio para algún otro fin.

Jesús dice: “...y si oran se condenarán...”, porque tu oración estará errada. Jesús sabe bien que cada vez que vas al templo vas a mendigar, a pedir algo. Será un medio, y si haces de la oración un medio, es pecado.

¿Qué es tu amor? Porque por medio del amor entenderás lo que sucede con la oración. Amas a una persona ¿realmente? ¿Amas, o existe alguna otra cosa ahí? ¿Una gratificación mutua? Cuando amas a una persona ¿realmente amas a la persona? ¿Le entregas tu corazón? ¿O es que simplemente explotas al otro en nombre del amor?

Usas al otro en nombre del amor. Puede ser para algún otro uso, pero usas al otro. Y si el otro dice: "¡No, no me uses!". ¿Tu amor continuará o desaparecerá? Entonces dirás: "¿De qué sirve?". Si el otro aprecia, si una hermosa mujer te aprecia, tu ego es satisfecho. Una hermosa mujer te mira y sientes por primera vez que eres un hombre. Pero si ella no te aprecia, no te mira, el amor desaparece. Un hombre hermoso, un hombre fuerte, te mira como a una mujer bella, te aprecia continuamente, te sientes gratificada, porque tu ego es satisfecho.

Esto es explotación mutua, tú lo llamas amor. Y si se crea un infierno, no hay duda; tiene que crearse un infierno porque amor es sólo el nombre, y bajo el nombre está escondida otra cosa. El amor nunca puede crear un infierno, el amor es la misma cualidad del cielo. Si amas estás feliz; tu felicidad mostrará que estás enamorado.

Pero mira a los amantes: no parecen estar felices, sólo al principio, cuando sólo están planeando, sin saberlo, inconscientemente, tirar las redes para cogerse mutuamente. Sus poesías y sus romances y toda su tontera es sólo para cogerse mutuamente. Una vez que se coge al pez, entonces están infelices, entonces se sienten aprisionados. El ego de cada uno se vuelve la prisión para el otro, y ambos tratan de dominar y poseer.

Este amor se vuelve una condena. Si tu amor está errado tu oración no puede ser correcta, porque orar quiere decir amar al todo y si has sido un fracaso en el amor con un ser humano común, ¿cómo puedes tener éxito en tu amor con lo divino?

El amor es simplemente un pasa a la oración. Tienes que aprenderlo. Si puedes amar a un ser humano, sabes el secreto. La misma llave se usará con lo divino, por supuesto más amplificado, multiplicado millones de veces. La dimensión es grande pero la clave permanece igual. Amor significa que éste es el fin, y que no hay ego en él. Cuando estás sin ego hay amor. Entonces simplemente das, sin pedir nada a cambio. Simplemente das, porque dar es tan hermoso, compartes porque compartir es tan maravilloso, entonces no hay negocio. Cuando no hay negocio ni egos el amor fluye entonces no estás congelado, entonces te disuelves. Esta disolución tiene que aprenderse, sólo entonces podrás orar.

sábado, 23 de marzo de 2024

EL AYUNO

 


Jesús dice: 'Si ayunan engendrarán pecados para ustedes mismos...”.

¿Qué es ayuno? ¿Cómo puedes ayunar? ¿Y por qué la gente ayuna? El dicho de Jesús es muy profundo, más profundo que cualquier afirmación que Mahavira haya hecho sobre el ayuno. Jesús está diciendo una verdad psicológica muy profunda, y la verdad es que la mente se va a los extremos: una persona demasiado obsesionada con la comida puede ayunar fácilmente. Esto parecerá extraño, paradójico: que una persona que come demasiado pueda ayunar fácilmente, que una persona que es demasiado obsesiva en comer pueda ayunar fácilmente, sólo este tipo de persona puede ayunar fácilmente. Una persona que siempre haya sido equilibrada en la dieta, encontrará que es casi imposible ayunar ¿por qué? Entonces tenemos que entrar en la fisiología y la psicología del ayuno.

Primero la fisiología, porque eso es la capa más externa. Si comes demasiado almacenas demasiadas reservas, almacenas demasiada grasa. Entonces podrás ayunar muy fácilmente, porque la grasa no es sino reservas, un reservorio. Las mujeres pueden ayunar más fácilmente que los hombres, y tú lo sabes. Si ves a tu alrededor gente que ayune, particularmente jainas, encontrarás que si un hombre ayuna, entonces cuatro o cinco mujeres pueden ayunar: esa es la proporción.

El esposo no puede ayunar pero la esposa sí puede ayunar. ¿Por qué? Porque el cuerpo femenino acumula más grasa, es más fácil... tienes demasiada grasa en ti; porque en el ayuno comes tu propia grasa. Por eso es que cada día perderás una o dos libras de peso. ¿A dónde va ese peso? Te estás comiendo a ti mismo, es una manera de comer carne.

Las mujeres pueden ayunar fácilmente, ellas acumulan más grasa, por eso es que sus cuerpos son más redondos y no hay mucha dificultad. La gente gorda puede ayunar muy fácilmente, ellos pueden hacer dieta, siempre están en busca de la dieta. Un hombre común y saludable puede almacenar tanta grasa que por tres meses puede ayunar sin morir; noventa días, esa cantidad de reserva puede ser almacenada. Pero si tú eres delgado y no tienes grasa, eso significa que has estado comiendo equilibradamente, sólo tanto como es necesario para la actividad diaria del cuerpo, no has almacenado mucha grasa, no puedes ayunar. Por eso es que el culto al ayuno está siempre en el ambiente de la gente rica.

En un segundo lugar, psicológicamente, debes estar obsesionado con la comida. La comida debe ser tu obsesión: debes estar comiendo demasiado, comiendo y comiendo y pensando en comer más y más. Ese tipo de mente algún día se hastía de la comida, pensando en eso. Cualquier cosa, si piensas demasiado, te hastiará. Cualquier cosa, que tengas demasiado, te hastiará. Entonces lo opuesto se vuelve atractivo: ha estado comiendo demasiado, ahora necesitas ayunar. Ayunando serás capaz de comer otra vez con gusto, el apetito regresará, esa es la única manera.

Y la mente tiene una ley básica: que puede irse al opuesto muy fácilmente, pero no puede permanecer en el medio. El balance es la cosa más difícil para la mente, los extremos son siempre fáciles. ¿Comes demasiado? tú puedes ayunar, porque ese es otro extremo; pero no puedes permanecer en el medio, no puedes permanecer en la comida correcta, en la dieta correcta. ¡No! Ya sea en este lado o en el otro la mente siempre se inclina a los extremos. Es como un péndulo de reloj: va a la derecha, después a la izquierda, luego a la derecha: Si se detiene en el medio entonces el reloj se detiene, entonces no hay posibilidad para que el reloj continúe.

Si tu mente se detiene en el medio entonces el pensar se detiene, entonces el reloj se detiene. Pero si vas al extremo: tarde o temprano, lo opuesto otra vez volverá a ser significativo, atractivo, y tendrás que ir al opuesto.

Jesús entiende bien esto, muy bien, y dice: 'Si ayunan engendrarán pecados para ustedes mismos...”.

¿Qué es pecado? En la terminología de Jesús; el extremo, ir al extremo es pecado. Permaneciendo justo en el medio, estás más allá del pecado. ¿Por qué? ¿Por qué ir a los extremos es pecado? Ir a los extremos es pecado porque en el extremo tú has escogido la mitad y la otra mitad ha sido negada y la verdad es el todo. Cuando dices: "Comeré demasiado", has escogido la mitad. Cuando dices: "No comeré en absoluto", de nuevo has escogido la mitad, has escogido algo. En el medio no hay elección: alimentas el cuerpo, no estás obsesionado ni con esto ni con aquello; no estás obsesionado en absoluto, no estás neurótico. El cuerpo obtiene lo que necesita, pero no estás demasiado cargado por su necesidad.

Este equilibrio está más allá del pecado. Así que cada vez que tengas un desequilibrio, eres un pecador. De acuerdo a la idea de Jesús, una persona que está demasiado en el mundo es un pecador, pero si va al otro extremo y renuncia al mundo, se vuelve demasiado en contra del mundo, entonces de nuevo es un pecador. Una persona que acepta el mundo sin escoger esta forma o aquella, lo trasciende.

La aceptación es trascendencia. La elección significa que tú has entrado, que tu ego ha entrado, ahora estás luchando. Y cada vez que vas a un extremo tienes que luchar continuamente, porque un extremo nunca puede estar tranquilo, sólo en el medio podrás estar tranquilo. En el extremo siempre estarás tenso, preocupado, habrá ansiedad. Sólo en el medio, cuando estás equilibrado, no hay ansiedad, no hay angustia, estás en casa; nada te preocupa porque no hay tensión. Tensión quiere decir extremo. Has tratado mucho los extremos, por eso es que estás demasiado tenso. O estás tras las mujeres, entonces el sexo continuamente entra en la mente, o te vuelves contrario, entonces también el sexo está en la mente. Si tú estás existiendo para el sexo, entonces el sexo será la única cosa en la mente, el humo. Si estás contra él, entonces de nuevo el sexo estará en la mente porque a los amigos los recuerdas, a los enemigos los recuerdas más. A veces los amigos pueden ser olvidados, pero los enemigos nunca, ellos siempre están presentes; ¿cómo puedes olvidar a tu enemigo? Así que la gente que se desenvuelve en el mundo del sexo está llena de sexo. Y mira en los monasterios, anda a los monasterios donde la gente se ha ido al otro extremo, ellos continuamente están con el sexo, todas sus mentes se vuelven sexuales.

Come demasiado; obsesiónate con la comida como si toda tu vida existiera para comer continuamente en la mente habrá comida. Entonces ayuna: entonces también continuamente habrá comida en la mente, y si algo continuamente está en la mente, se vuelve una carga. La mujer no es el problema, el hombre no es el problema -el problema es el sexo continuamente en la mente. La comida no es un problema: comes y se acabó; pero la comida continuamente en la mente, entonces eso es un problema.

Y si hay muchas cosas continuamente en la mente, entonces están disipando energía; la mente se vuelve opaca, aburrida, tan cargada que la vida parece no tener sentido. Cuando la mente está sin carga, sin peso, fresca, entonces ocurre la inteligencia, entonces miras al mundo con ojos frescos, con una consciencia fresca, descargada. Entonces toda la existencia es bella, esa belleza es Dios: Entonces toda la existencia está viva, esa vida es Dios. Entonces toda la existencia es extática, cada momento de ella, cada instante de ella es bienaventurado esa bienaventuranza y éxtasis es Dios.

Dios no es una persona esperándote por alguna parte; Dios es una revelación en este mundo. Cuando la mente está en silencio, clara, descargada, joven, fresca, virgen, con una mente virgen Dios está en todas partes. Pero tu mente está muerta, y la has matado a través de un proceso particular. Y ese proceso es ir de un extremo al otro, luego de nuevo yendo de este extremo al otro, pero sin estar nunca en el medio.

sábado, 16 de marzo de 2024

LA ORACIÓN

 

Jesús dijo a sus discípulos: 'Si ayunan engendrarán pecados para ustedes mismos...".Y siempre hemos estado escuchando que la religión enseña el ayuno, porque ha sido dicho una y otra vez que cuando ayunas eres purificado a través de eso. Toda la religión de los jainas depende del ayuno. Si ellos escucharan este dicho de Jesús dirían: "Este es un hombre peligroso, y los judíos hicieron bien; ¡lo crucificaron!".

Los judíos también fueron perturbados: tales dichos son rebeldes y toda la moralidad se perdería si le dices a la gente: 'Si ayunan engendrarán pecados para ustedes mismos: ¡el ayuno se vuelve un pecado! ". ...y si oran se condenarán”. ¿Alguna vez lo has oído? "si oras serás condenado”. Entonces ¿qué es la religión? Pensamos que la religión es ir a la iglesia y orar a Dios, y Jesús dice:"...si oran se condenarán; y si dan limosna harán mal a sus espíritus".

El más extraño de los dichos, pero muy significativo. Jesús está diciendo: que tal como estás no puedes hacer nada correcto. El énfasis no es en ayunar o no ayunar; el énfasis no es en dar limosna o no; el énfasis no es en orar o no. El énfasis es que cualquier cosa que hagas ahora, tal como eres, todo estará errado.

¿Puedes orar?, Puedes ir al templo, eso es fácil, pero no puedes orar. La oración necesita una cualidad diferente, esa cualidad tú no la tienes, así que sólo puedes engañarte que estás orando. Anda y mira en el templo a la gente que está orando: simplemente están engañando ¡ellos no tienen esa cualidad para orar! ¿Cómo puedes orar; Y si tú tienes la cualidad para orar ¿cuál es la necesidad de ir al templo o a la iglesia?

Donde sea que estés, la oración está: te mueves, caminas ¡y esto es oración! Comes, amas ¡y esto es oración! Miras, respiras ¡y esto es oración! Porque la cualidad de la oración está siempre presente, es como respirar. Entonces no puedes estar en ningún momento sin orar. Pero entonces no hay necesidad de ir al templo, a la iglesia. Las iglesias y los templos existen para aquellos que quieren engañar, para aquellos que no tienen la cualidad de la oración pero les gustaría creer que están orando.

Un hombre pecador se estaba muriendo. Nunca había estado en el templo, nunca había orado, nunca había escuchado lo que dicen los sacerdotes, pero en el momento de la muerte tuvo miedo. Le pidió al sacerdote que viniera, le rogó. Cuando el sacerdote vino había una muchedumbre. Había mucha gente alrededor, porque el pecador era un hombre de gran éxito; un político, tenía poder, tenía dinero, así que mucha gente se había congregado.

El pecador le pidió al sacerdote que se acercara porque quería decirle algo en privado. El sacerdote se le acercó y el pecador le susurró al oído: "Sé que soy un pecador y sé bien que nunca he ido a la iglesia, no he asistido a la iglesia. No soy un hombre religioso en absoluto, nunca he orado, así que sé bien que el mundo no me va a perdonar. Pero ayúdeme, deme un poco de confianza y ¡dígame que Dios me va a perdonar! El mundo no me va a perdonar, eso lo sé, y nada se puede hacer ahora sobre eso, pero dígame una cosa: ¡Que Dios me va a perdonar!".

"Bien", dijo el ministro, el sacerdote, "tal vez Dios te perdone, porque él no llegó a conocerte de la manera que ahora te conocemos. Tal vez él lo haga, porque no te conoce en la forma como nosotros te conocemos". Pero si no puedes engañar al mundo ¿podrás engañar a Dios? Si no puedes engañar a las mentes comunes ¿podrás engañar a la mente divina? Es tan solo un consuelo, algo cómodo: "Tal vez". Pero ese "tal vez" es absolutamente errado; ¡no te aferres a los "tal vez".

La oración es una cualidad que pertenece a la esencia y no a la personalidad. La personalidad es aquello que has estado haciendo, es una relación con otros. La esencia es aquello que te ha venido no tiene nada que ver con tu hacer, es un regalo de Dios. La oración pertenece a la esencia: es una cualidad, no es algo que tú puedas hacer.

viernes, 8 de marzo de 2024

EL SER Y EL HACER

 

En el Quinto Versículo Jesús les dijo:

Si ayunan engendrarán pecados para ustedes mismos; y si oran se condenarán; y si dan limosna harán mal a sus espíritus.

Y si van a cualquier tierra y caminan por las regiones y si los reciben, coman lo que ponen ante ustedes y sanen al enfermo de entre ellos.

Porque aquello que entra por sus bocas no los hará impuros, sino aquello que sale de sus bocas, eso es lo que los hará impuros.”

Este es un versículo muy extraño, pero también muy significativo. Parece extraño porque el hombre no es real, porque vive en falsedad. Así que cualquier cosa que vaya él hacer será falsa.

Si oras, orarás por motivos errados; si ayunas, ayunarás por motivos errados, porque tú estás errado. Así que el asunto no es qué es correcto hacer. El asunto es cómo estar correcto en tu ser. Si tú ser está correcto, entonces cualquier cosa que hagas estará automáticamente correcta; pero si tu ser no está correcto, no está centrado, no es auténtico, entonces cualquier cosa que hagas, va a estar errada.

Finalmente todo depende no en lo que haces, sino en quién eres; Si un ladrón va a orar, su oración va a estar errada, porque ¿cómo de un corazón que ha estado engañando a todo el mundo, robando, mintiendo, haciendo daño, va a surgir la oración? ¿Cómo del corazón de un ladrón va a ser posible la oración? Es imposible. La oración puede cambiarte, ¿pero de dónde vendrá la oración? Vendrá de ti. Si estás enfermo, tu oración estará enferma.

Una vez Mulla Nasruddin llenó una solicitud de empleo. En la solicitud mencionó muchos calificativos. Dijo: "Fui el primero de mi universidad. Me ofrecieron la vicepresidencia de un banco nacional, la rechacé porque no estoy interesado en el dinero, porque soy honesto, soy un hombre verdadero. No tengo ambición, así que no me importa el salario; cualquier cosa que me den estará bien. Y amo el trabajo, sesenta y cinco horas por semana".

Cuando el superintendente que estaba haciendo la entrevista miró la solicitud, se sorprendió y dijo: "¡Dios mío! ¿No tiene usted alguna debilidad?". Nasruddin dijo: "Sólo una: ¡Soy un mentiroso!". Pero esa cubre todo. No hay necesidad de tener ninguna otra debilidad, con una es suficiente. No hay muchas debilidades en ti, tienes sólo una debilidad de esa única nacen todas. Y tienes que recordar tu debilidad, porque ella te va a seguir donde sea que vayas como una sombra; cualquier cosa que hagas, va a ser teñida.

Así que el asunto básico en la religión no es qué hacer, el asunto básico en la religión es qué ser. "El ser" significa tu centro más interno, "hacer" significa tus actividades superficiales en la circunferencia.

"Hacer" significa tu relación con otros, con el mundo externo, y "ser" quiere decir tú tal como eres, sin relaciones, tal como eres internamente.

Puedes ser, sin hacer nada, pero no puedes ser sin el ser. El hacer es secundario, prescindible. Un hombre puede permanecer inactivo, sin hacer nada, pero un hombre no puede estar sin ser, así que el ser es la esencia. Jesús, Krishna, Buda, todos ellos hablan acerca del ser. Y los templos, iglesias, mezquitas, organizaciones, sectas, los llamados gurús, profesores y sacerdotes, todos ellos hablan de hacer. Si le preguntas a Jesús, hablará acerca de tu ser y de cómo transformarlo. Si le preguntas al Papa del Vaticano, hablará sobre qué cosa hacer, sobre la moralidad. La moralidad tiene que ver con hacer, la religión con ser.

Esta distinción tiene que mantenerse tan clara como sea posible, porque todo lo demás depende de esto. Cada vez que nace una persona como Jesús, lo malentendemos. El malentendido es porque erramos en esta distinción; él habla acerca del ser, y lo escuchamos e interpretamos como si estuviera hablando sobre el hacer.

Si entiendes esto; entonces el versículo te será muy claro, muy útil. Puede convertirse en una luz en tu camino. De otro modo, es muy extraño y contradictorio y parecerá antirreligioso. Así debió haberle parecido a los sacerdotes cuando Jesús dijo que sus dichos son antirreligiosos, por eso es que lo crucificaron. Pensaron que era un hombre que iba a destruir la religión.

sábado, 2 de marzo de 2024

FLUYE CON LA VIDA

Escuché que un científico estaba trabajando para encontrar el secreto de los diamantes. Trabajó intensamente y casi todas las claves le fueron reveladas, excepto un punto. Si llega a conocer ese único punto, llegará a ser el hombre más rico del mundo. Pero trabajó intensamente y no pudo encontrar ese único punto. Entonces alguien le sugirió: "Estás desperdiciando tu vida y tu tiempo. He escuchado que hay una mujer en el Tíbet, una mujer muy sabia, y ella conoce todas las respuestas. Anda donde ella y simplemente pregúntale sobre tu problema, y ella te dará la respuesta. ¿Para qué perder tiempo aquí?".

El hombre viajó al Tíbet; le tomó muchos años. Fue muy difícil llegar donde la mujer sabia, pasando por muchas aventuras, estando su vida muchas veces en peligro, pero él llegó. En la mañana tocó la puerta. La mujer sabia abrió la puerta, era una mujer muy bella... como nunca había visto. Y no sólo era bella, sino que su mismo ser era una invitación, un ser con una gran invitación en los ojos el brillo de "¡Pasa adelante!".

La mujer dijo: "Muy bien, así que has llegado. Mi esposo ha salido y ésta es la regla: puedes hacer sólo una pregunta y la responderé. Solamente una pregunta, recuérdalo, no hay segunda pregunta". Súbitamente y sin darse cuenta, el científico preguntó: "¿A qué hora regresará tu esposo?".

Esta es la única pregunta que él había venido a preguntar. En algún lugar profundamente en el subconsciente el sexo debe de haber sido un problema, un problema real. Trabajando con diamantes, encontrando el secreto de los diamantes, debe haber sido una distracción. Profundamente en el inconsciente debe haber estado pensando: "Cuando sea el hombre más rico en el mundo todas las mujeres, todas las mujeres bellas serán mías", en algún lugar, puede no estar consciente de eso.

Puedes continuar trabajando en la superficie sin estar consciente del subconsciente, pero en el momento preciso saldrá, explotará. El escape es inútil. Sólo la transformación puede ser de ayuda, y la transformación necesita de una aceptación profunda de tu ser tal como es. Sin juzgarlo, sin decir: "Esto es bueno, esto es malo", sin evaluación. ¡No seas un juez! Simplemente confía en tu naturaleza y fluye con ella, y no trates de nadar contra la corriente.

Fluye con la vida con una confianza profunda, adonde te lleve.

No crees tu propia meta; si creas tu propia meta, te volverás falso. La vida no tiene meta. Si tú tienes una meta estás contra la vida. La vida se desenvuelve no como un negocio, se desenvuelve como una poesía, la vida fluye no desde la cabeza, fluye desde el corazón, es romance. La confianza es necesaria, la duda no ayudará. La vida no es científica, es irracional.

La vida no cree en Aristóteles y todos los lógicos, cree en el amor, en los poetas, cree en los místicos. Es un misterio a vivirse, no es un acertijo a ser resuelto,no es un rompecabezas, no es un problema. El secreto está abierto, sólo que tú estás cerrado. Es revelado en todas partes; en cada árbol, en cada hoja, en cada rayo de sol es revelado. Tú estás cerrado.

¿Por qué estás cerrado? No aceptas la vida dentro de ti, ¿cómo puedes aceptar la vida de afuera? ¡Acéptala! Comienza desde el centro de tu ser. Acéptate a ti mismo tal como eres, entonces aceptarás todo como es. Y con la aceptación viene la transformación; nunca serás el mismo que fuiste una vez que aceptes.

La transformación sucede por sí misma, viene por sí misma, pero viene siempre al dejarse fluir. Esto es lo que Jesús dice: "Desnúdate para que puedas dejarte fluir". Deja todo lo que la sociedad te ha dado eso es el significado de "ropa". La sociedad no te ha dado la vida, te ha dado sólo la "ropa". La sociedad no te ha dado el ser, te ha dado sólo el ego. Abandona la ropa y el ego desaparece. Imagínate a ti mismo caminando en las calles desnudo.

Un hombre llamado Ebrahim fue donde su Maestro -Ebrahim había sido un rey, y entonces comenzó la búsqueda- fue donde su Maestro y el Maestro dijo: "Estás listo para aceptar todo?".

Ebrahim dijo: "He venido para eso, tú dilo y yo lo haré".

El Maestro lo miró y dijo: "Muy bien, ¡quítate la ropa!".

Los discípulos se pusieron inquietos, porque Ebrahim era un gran rey y esto era demasiado e innecesario, y nunca se les había pedido a ellos, así que ¿por qué algo tan duro para el rey? Aun un discípulo le susurró al oído: "¡Esto es demasiado, no seas tan duro ¡y nunca nos lo pediste!".

Y el Maestro dijo: "Y toma tus zapatos en la mano y anda a la calle y ¡golpea tu cabeza con tus zapatos! ¡Desnudo ve por todo el pueblo!".

Y Ebrahim lo hizo. Desnudo fue alrededor de la capital golpeando su cabeza con sus zapatos. Y se dice que cuando regresó se había iluminado.

¿Qué sucedió? y él era un hombre de mucho potencial, por eso es que el Maestro exigió tanto. Un Maestro exige sólo tanto como es posible para ti. Cuanto más potencial, exigirá más; si tan solo eres un pobre, el no te exigirá nada. Ebrahim era un hombre con potencial él mismo llegó a ser un gran Maestro por derecho propio. ¿Qué sucedió? Esto sucedió, Jesús está diciendo a sus discípulos: abandonen la ropa, todo lo que la sociedad te ha dado, abandonen el ego.

Muchas veces el ego cae por sí mismo, porque es una carga, pero tú de nuevo lo pones en tu cabeza y continúas. Muchas veces eres un fracaso, muchas veces no tienes éxito. Muchas veces el ego cae por sí mismo, pero tú de nuevo... golpeado, frustrado, vencido, hecho un fracaso, pero llevarás la carga con alguna esperanza.

Aquí alguna historia que escuché: Un día el león vino donde el tigre y le dijo: "¿Quién es el amo de este bosque?".

El tigre dijo: "Por supuesto amo, tú lo eres, ¡tú eres el rey!".

Entonces el león fue donde el oso, lo detuvo y le preguntó: "¿Quién es el amo? ¿Quién es el jefe?".

El oso dijo: "Por supuesto, no hay necesidad de preguntar tú eres el rey de todos los animales, ¡tú eres el jefe!".

Entonces el león fue donde el elefante y le hizo la misma pregunta: "¿Quién es el jefe aquí?".

El elefante cogió al león, y lo tiró por los aires, por lo menos cincuenta pies. Se golpeó contra una roca; sangrando, golpeado, débil, se paró y dijo: "Si no sabes la respuesta correcta ¡ésta no es la forma de comportarse!".

Así es como has estado haciendo. Pero no lo vas a dejar, también vas a decir: "Si no sabes la respuesta correcta ¡ésta no es manera de comportarse! ¿Por qué ser tan duro? Simplemente puedes decir: No sé la respuesta.

Si puedes darte cuenta que en el fracaso cae todo lo que la sociedad te ha dado, el fracaso puede convertirse en el comienzo del éxito más grande que sea posible en la vida. Por eso es que sólo en el fracaso un hombre se vuelve religioso si él puede darse cuenta del fracaso.

Es muy difícil volverse religioso cuando tienes éxito. Entonces las ropas te están dando demasiado, ¿para qué preocuparse de estar desnudo? Entonces la ropa es una buena inversión. Pero en el fracaso, repentinamente te vuelves consciente de la desnudez que hay. Nada la puede esconder, sólo puedes engañar.

¡Usa tus fracasos! Y cuando seas aventado contra una roca, golpeado y sangrando, no repitas esta estupidez del león. Date cuenta de que no hay éxito en este mundo, no puede haber, porque todo el asunto es tan falso y con rostros falsos ¿Cómo puedes tener éxito? Aun tus Napoleones, tus Alejandros, tus Genghis Khans, todos son fracasos.

Un Jesús triunfa porque él se afirma en su originalidad, se afirma en su naturaleza. Trata de entender esto; y no sólo con el entendimiento sino abandonando poco a poco tus ropas, desnúdate; serás puro. Entonces has tirado esa manzana que comieron Adán y Eva; entonces la puerta del paraíso está abierta otra vez.

Los cristianos dicen que con Adán y Eva la humanidad fue expulsada del paraíso; con Jesús las puertas están abiertas otra vez, puedes entrar. Pero tan solo siendo cristianos no sucederá. Tendrás que reconocer a Jesús, y ese reconocimiento viene sólo cuando te has reconocido a ti mismo como un Jesús, ninguna otra cosa podrá lograrlo.

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