"Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".
Pero tú no has mirado en absoluto dentro de ti, ni siquiera has dado un solo vistazo. Así que cualquier cosa que tengas te va a destruir, no podrá salvarte. Puedes tener riqueza, puedes tener poder, puedes tener muchas cosas de este mundo, pero nada va a salvarte. Al contrario, ese peso del mundo te va a ahogar. Has acumulado mucho peso, y eso es lo que ya te está ahogando, tu bote ya está medio hundido. Tampoco puedes abandonar el bote, porque todas tus posesiones están ahí, tienes que llevarlas hasta la otra orilla. Pero las posesiones pertenecen a esta orilla, y no pueden ir a la otra orilla. Nadie jamás ha sido capaz de llevar nada de este mundo al otro mundo.
Cuando mueres, ¿cómo puedes llevar algo de este mundo al otro? Cuando mueres abandonas el cuerpo. Todo lo que se puede llevar, sólo puede ser llevado a través del cuerpo, y todo lo que posees es poseído a través del cuerpo. Cuando se deja el cuerpo, ese medio, el mismo vehículo se abandona. Entonces no puedes llevar nada de este mundo, es imposible. Por eso es que mucha gente astuta piensa: "No acumules objetos del mundo, tan solo acumula conocimiento, porque el conocimiento puede ser llevado". Recuerda bien: El conocimiento tampoco puede ser llevado porque cuando se deja el cuerpo, se deja el cerebro, y el cerebro es el acumulador del conocimiento.
Tu cerebro es el computador en el cual se acumula el conocimiento, la información. También está afuera: si se le saca el cerebro a Einstein, será un idiota común, porque sin el cerebro el conocimiento desaparece. Pero si se le saca el cerebro a Jesús, no habrá ninguna diferencia. Permanecerá siendo el mismo, porque Jesús acumula consciencia, no conocimiento.
Así que hay tres tipos de gente: la orientada hacia lo más externo, ellos coleccionan cosas, pero aquellas cosas no podrán ser llevadas a la otra orilla. Luego el segundo tipo, la que no está tan orientada hacia afuera, pero aún así está hacia afuera, ellos coleccionan conocimientos, escrituras, teorías, filosofías. Son más listos pero de todas maneras estúpidos, porque los conocimientos son acumulados en el cerebro y el cerebro es parte del cuerpo -la parte más interna, pero de todas maneras es parte del cuerpo. Y cuando se deja el cuerpo, también se deja el cerebro. Luego está el tercer tipo, el que acumula consciencia, que cultiva consciencia, cuya meta de toda su vida es ser más y más consciente.
Esta consciencia es tu ser más interno. Sólo esta consciencia llega a la otra orilla, sólo esta consciencia pertenece a la otra orilla. En este cuerpo existen ambos mundos: éste y aquél, el de materia y el de consciencia. Y entre estos dos mundos existe un eslabón. Ese eslabón es tu conocimiento. ¡Abandona las cosas y abandona el conocimiento! Simplemente crece más y más en consciencia, vuélvete más y más alerta. Cuanto más alerta seas, más llevarás de este mundo al otro; no irás como un pobre, irás enriquecido. En este mundo puedes parecer pobre, como un Buda, como un mendigo, un bhikkhu, pero en el otro mundo serás como un rey, porque sólo te llevarás a ti mismo.
