sábado, 17 de enero de 2026

EL ENGAÑO DE LOS POLOS OPUESTOS

 



"Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino".

Recuerda que donde sea que sientas el fuego, decide, éste es el lugar donde ir y saltar. Donde sea que sientas sólo consuelos, escapa de ahí, los sacerdotes pueden estar ahí, pero no un Maestro. Siempre te consuelan y por eso te sientes atraído.

Vas al sacerdote para ser consolado, porque la vida es tan desgraciada. El sacerdote es terapéutico, es un consuelo. El te escucha y te dice: "No tengas miedo. Sólo reza y Dios hará todo". Te dice: "No tengas miedo, Dios es compasivo. Tus pecados te serán perdonados". Si tienes miedo de la muerte, él dirá: "No tengas miedo, el alma es eterna, no hay muerte para ella". Si sientes demasiada culpa, te da medios y formas para sentirte libre de culpa. Dirá: "Haz una donación de dinero para el templo, dona a la iglesia. La donación es buena, porque así es como niegas tus pecados, por la donación. Haz algo bueno: haz un hospital, una escuela, anda y sirve a las masas, a los pobres, a los desamparados, a los enfermos".

Estas son las maneras de consolarte, pero no hay transformación en eso. Puedes dejar tu negocio, tu oficina, y volverte un asistente social; puedes ir donde los primitivos y ayudarlos, pero tú permaneces siendo el mismo, lo viejo continúa. Puedes no explotarlos, puedes comenzar a servirlos, pero lo viejo está ahí, es una continuidad.

Fuiste ambicioso y acumulaste riqueza. Ahora donas, pero permaneces siendo el mismo. Puedes haberte hastiado con la ambición, ahora se ha vuelto donación; primero estuviste arranchándole a los otros, ahora les estás dando, pero tú permaneces siendo el mismo, el ser interno no ha llegado a ninguna transformación. La gente te admirará, la sociedad dirá: "Ahora has cambiado", pero esto no es cambio. Esto sólo es deshacerte de la culpa, porque te has vuelto culpable de demasiada explotación.

La donación se vuelve un desahogo, te da una sensación de que eres bueno, pero esto es sólo una sensación. Porque has sido malo estás tratando de equilibrar la cuenta; pero tú permaneces siendo el mismo, la misma mente astuta, pensando en términos de matemáticas, de balances, de cálculos. ¿Qué cambio ha ocurrido en ti? El dinero fue importante antes, el dinero es todavía importante. Fue importante, por eso es que lo acumulaste; es importante, por eso es que lo donas.

Antes, sentías que ibas muy bien, un trabajo con mucho éxito, acumulando, porque es lo más significativo, estuviste obsesionado con el dinero. Todavía estás obsesionado con el dinero: todavía lo estás dando, y piensas que estás sirviendo a la gente al darle el dinero, pero el dinero sigue siendo significativo. Ha cambiado: de positiva, la ambición se ha vuelto negativa. Pero tú no has cambiado, permaneces siendo el mismo, primero fue positivo, ahora es negativo.

Estuviste en el sexo, viviste una vida de sexo. Ahora te has vuelto un célibe; estás hastiado de mujeres y hombres, has acabado con todo eso. ¿Pero realmente has acabado? Se ha vuelto negativo. Siempre recuerda que cuando lo positivo se vuelve negativo, te da una falsa sensación de que has cambiado. Es como un hombre parado de cabeza: el hombre sigue siendo el mismo. Primero estaba parado en sus pies -eso era más natural, el sexo es más natural- ahora está parado de cabeza, ahora piensa que ha cambiado. ¿Pero cómo, sólo parándote de cabeza, puedes ser cambiado? Pero permaneces siendo el mismo, nada ha cambiado.

Si puedes cambiar del positivo al negativo, también puedes cambiar del negativo al positivo. Estos son los dos polos de la misma mente. Ambos polos pueden ser abandonados, pero no puedes hacer lo imposible, escoger uno y negar el otro. Cualquier cosa que niegue, lo afirma; cualquier cosa que reprima, lo alimenta.

Un hombre avaro continúa siendo un avaro, un hombre colérico permanece siendo un hombre colérico, un hombre entregado al sexo continúa siendo un hombre entregado al sexo; no hay diferencia con tan solo cambiar al polo opuesto, recuerda esto. Puedes cambiar a la religión falsa fácilmente, porque la religión falsa enfatiza el otro polo siempre. Si tienes cólera, entonces la religión falsa dice: "Ten compasión, ama a tu prójimo como a ti mismo. Sé amigable, no seas colérico ¡y así serás recompensado!". Si eres ambicioso, la religión falsa dice: "Ten control de tu ambición, porque esto te dará frutos en el otro mundo". La atracción nuevamente está basada en la ambición: porque esto te dará frutos en la otra vida. Así que dona, ¡sé caritativo! Esto es lo que la religión falsa está haciendo: simplemente te ayuda a ir al polo opuesto, es fácil.

Observa esta polaridad. La religión falsa y la religión verdadera tienen esta significativa diferencia: la religión falsa te ayuda a ir al polo opuesto, lo cual no es una transformación; la religión real simplemente te ayuda a quemar completamente ambas polaridades. Por eso es que la religión real es fuego real.

No hay comentarios:

Buscar este blog