sábado, 10 de enero de 2026

VIVIR EN EL FUEGO

"Quien sea que esté cerca a mí está cerca al fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino".

Si pasas a través del fuego de Jesús, si el discípulo puede pasar a través del fuego del Maestro, inmediatamente un nuevo mundo se abre ante él: el reino de Dios, el reino de la inmortalidad, de lo sin muerte, de la vida real.

Así que Jesús dice: "Quien sea que esté cerca a mí está cerca a un fuego, y quien sea que esté lejos de mí está lejos del reino". Si escapas de Jesús, también estás escapando del reino supremo que puede ser tuyo. Ese es el problema: la atracción y repulsión con un Maestro. A veces sientes que quieres acercarte, cada vez que el reino te atrae, pero cuando te acercas sientes el fuego, entonces tratas de escapar.

Una vez que estés con un iluminado, esto permanecerá siendo un problema contigo por toda la vida: acercarte, y cómo escapar. Cada vez que estés lejos, pensarás de nuevo cómo acercarte a él, porque cada vez que estás lejos, el fuego desaparece, y el reino nuevamente, porque el reino tiene que ser logrado, eso es la realización. Sin eso permanecerás insatisfecho; sin eso permanecerás un útero estéril, sin dar nacimiento a nada; sin eso permanecerás inútil, sin sentido; sin eso toda tu vida será sólo una pesadilla, que no te lleva a ninguna parte, corriendo tan rápido sin alcanzar nada. Inmediatamente comienzas a sentir cómo crecer, cómo florecer.

Eso puede suceder sólo cerca a un Maestro, cerca a uno que ya haya florecido. Sólo ahí tus semillas se inquietarán, estarán incómodas en sus celdas muertas. Comenzarán a luchar con las celdas, y romperán las celdas y se elevarán de la tierra en pos del sol. Pero eso puede suceder sólo si estás listo a pasar a través del fuego. Este es el problema para el discípulo: cuando llega donde el Maestro, inmediatamente todo su cuerpo-mente piensa cómo escapar. Encuentra todo tipo de racionalizaciones para escapar; argumenta continuamente por dentro para escapar de este hombre, este hombre parece ser peligroso. Cuando escapa, de nuevo comienza a sentir el deseo.

Uno tiene que decidir. La decisión es final porque no puedes retroceder. Una vez que estás en el fuego no puedes retroceder. Una vez que realmente entras en intimidad con Jesús, entonces no hay regreso. Se ha llegado a un punto de no regreso, porque aún a través del fuego que estás pasando, puedes tener vislumbres del reino, entonces el fuego no es fuego, entonces estás feliz y bienaventurado. Entonces estás agradecido a este hombre porque se ha vuelto un fuego para ti. Y ahora los vislumbres no están lejanos, el reino está cerca.

Una vez que puedas ver un vislumbre del reino, entonces todo el fuego deja de ser fuego. Se vuelve tan mitigante que nunca en la vida has conocido nada tan mitigante como eso. Pero si escapas de la puerta, antes de saltar al horno, estarás en constantes problemas, y lo has estado.

Tú no eres nuevo en esta tierra, nadie es nuevo; eres tan viejo como esta tierra, aún más viejo que esta tierra, porque tú también has estado en otras tierras. Eres tan antiguo como el universo. Siempre has existido, porque todo lo que está en la existencia permanece en la existencia, no hay forma de escapar. Eres una parte integral de la existencia, siempre has estado aquí. Has estado cerca de muchos Budas, has estado cerca de muchos Jesuses y Mahomas. Y este problema ha sido siempre el problema.

Fuiste atraído cuando escuchaste. Cuando estuviste muy, muy lejos se volvieron fuerzas magnéticas. Entonces te acercaste, y cuanto más te acercaste, más miedo te dio, porque el fuego estaba ahí. Decidiste escapar, por eso es que todavía permaneces vagando. Pero algún día uno tiene que decidirse a pasar por el fuego, porque no hay otro camino. Y entonces te consuelas con falsos maestros que no son fuegos: entonces vas al sacerdote, entonces vas al templo, a la mezquita o a la iglesia; entonces haces rituales y todo tipo de cosas falsas, sólo para escapar de Jesús y Krishna, porque con ellos lo real ocurre, y lo real ocurre sólo a través del fuego.

Tienes que ser purificado, realmente tienes que ser completamente disuelto para que venga un vacío. Y en ese vacío entre el rayo de la creación, el rayo de Dios, y entonces eres realizado. Entonces no hay desgracia, entonces no hay angustia. Entonces permaneces en la bienaventuranza eterna, entonces el éxtasis está presente. No es que suceda a través de algo, entonces es tu naturaleza, tu propio ser. Si el éxtasis sucede a través de algo, no puede ser eterno, porque este algo puede ser perdido; si es causado por algo externo, entonces no puede permanecer por siempre, sólo puede ser momentáneo.

El éxtasis y la bienaventuranza pueden permanecer permanentemente contigo, eternamente contigo, intemporalmente contigo, sólo cuando hayas llegado a realizarlos como tu ser, entonces nadie puede llevárselos. Pero ese ser necesita una cristalización, necesita una purificación, necesita una transformación alquímica. Lo viejo debe irse para que venga lo nuevo, el pasado debe morir para que nazca el futuro y ésta es la decisión que un discípulo tiene que tomar.


No hay comentarios:

Buscar este blog