sábado, 5 de julio de 2014

MENTE CONSCIENTE E INCONSCIENTE

Cualquier cosa inconsciente que se vuelva consciente empieza a desaparecer; pierde su significado.

El psicoanálisis se basa en este principio tan simple. Tus sueños son inconscientes. Cuéntaselos a tu psicoanalista y al contárselos los harás conscientes. Y cuando son conscientes, desaparecen.

La inconsciencia es como un sótano en el que tiras cosas, reprimes cosas. Cosas que no quieres ver, cosas que no quieres oír, cosas que no quieres aceptar, las vas tirando al inconsciente. Son tus partes reprimidas, permite que surjan a la superficie.

Si es algo inconsciente que quiere salir a la luz y empiezas a escribirlo, descubrirás que pierde significado. Todo su significado está reprimido. Cuando no se le reprime estalla como una burbuja de jabón.

Y esto es tremendamente bueno. Sólo las preguntas intelectuales son las que no desaparecen; las preguntas intelectuales continuarán. Pero si una pregunta surge del inconsciente es significativa. Las preguntas intelectuales son basura; no tienen nada que ver con tu ser y tu cambio. Deja que se revele tu inconsciente y empezarás a notar cambios: tus actitudes, tus planteamientos, tu comportamiento, incluso tus sueños cambiarán.

Es un ejercicio precioso anotar cualquier cosa que sientas que acecha en la oscuridad de tu mente. No es algo claro; está allí en la oscuridad, tráelo hacia la luz. Y si puedes traer todos los contenidos del inconsciente a la mente consciente, tu mente consciente y tu mente inconsciente serán una; ambas serán conscientes.

Es un regalo tan grande –porque ahora mismo un décimo de la mente es consciente y nueve décimos son inconscientes- y naturalmente la mente inconsciente es nueve veces más poderosa. Así que decides algo con la mente consciente, pero la mente inconsciente puede cancelarlo, de hecho ¡lo cancelará! Decides que mañana te vas a levantar a las cinco de la mañana; la mañana es tan hermosa, tan sana, tan fresca. El despertador suena exactamente a las cinco, y ocurre algo. No quieres levantarte. Dices: «Quizá mañana. Se está tan bien bajo las mantas, tan cómodo.» Te das vuelta y vuelves a dormir.

Cuando te despiertes te condenarás a ti mismo, te sentirás culpable. No comprendes lo que ha ocurrido. Tu mente consciente ha decidido despertarse a las cinco. La mente inconsciente nunca ha estado de acuerdo con ella. Nunca le has pedido su acuerdo, no hay manera de hacerlo.

Si estás bajo hipnosis y se le dice a tu mente inconsciente: «Despierta a las cinco», entonces no habrá ningún desfase; te despertarás a las cinco, con o sin despertador. Pero ahora mismo tomas la decisión con la mente consciente y cuando duermes la mente consciente deja de funcionar.

La mente inconsciente es la que funciona y la que tiene el poder cuando estás profundamente dormido. Por eso, cuando suena el despertador a las cinco de la mañana, te sientes molesto, porque la mente inconsciente no tiene ni idea de lo que ha decidido la mente consciente, y a la mente inconsciente le parece una locura, una molestia innecesaria. Simplemente vuelves a dormir. Pero cuando despiertas, la mente inconsciente retrocede y, la mente consciente entra en funcionamiento y recuerda: «Decidí levantarme a las cinco de la mañana y me he engañado a mí mismo.» Se siente culpable, pero no ha hecho nada; no es responsable de ello.

Decides no estar enfadado, no estar tenso, decides mil cosas y la mente inconsciente sigue cancelándolas. Sigue haciendo lo que siempre ha hecho. Pero si se evaporan todos los contenidos de la mente inconsciente, entonces sólo tienes una mente, una mente consciente, día tras día.

Todas las decisiones que tomes te seguirán, ninguna será cancelada jamás. Tu vida tendrá integridad. Esto es a lo que me refiero cuando utilizo la palabra «integridad».

Sentirás una especie de unidad. Puedes prometer y puedes confiar en lo que prometes, porque no hay nadie en ti que pueda cancelarlo. Es una decisión de tu mente total. Y una decisión de la mente total siempre es inmensamente poderosa.

Es bueno; simplemente escribe cualquier cosa inconsciente, y no te preocupes de que alguien pueda verla, porque habrá muchas cosas que no querrás que nadie vea, por eso las mantienes en la oscuridad. No te preocupes, simplemente tráelas al espacio abierto. No son nada malo.
Lo equivocado es mantenerlas en la oscuridad. Al traerlas a la luz cambia toda su cualidad... desaparecen.

1 comentario:

Jose Antonio dijo...

Muy buena refleccion

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