¿Por qué fracasa el éxito? Fracasa porque no estabas buscando la riqueza, no estabas buscando el poder, estabas buscando seguridad; no estabas buscando una casa, estabas buscando alguna otra cosa. Estabas buscando el hogar eterno donde ibas a permanecer. Estabas buscando un descanso eterno, estabas buscando la paz que dura por siempre, no temporal. Eso es lo que es la búsqueda: una búsqueda por el hogar. No es una búsqueda por ninguna casa externa; es una búsqueda por un estado del ser en el cual te sientes en casa. No estabas buscando riqueza, estabas buscando protección contra la muerte; estabas buscando una vida que la muerte no pueda destruir.
Esta vida va a ser destruida. En cada momento el miedo está presente. ¿Cómo puedes vivir esta vida cuando existe como si estuvieras parado al borde de un volcán? En cualquier momento la explosión, en cualquier momento puedes ser empujado a la muerte. Puedes vivir cien años, pero temblarás por cien años.
Hace tan sólo unos cuantos años, los científicos empezaron a pensar sobre este problema, porque ahora existe la posibilidad de que la vida del hombre pueda ser extendida tanto como se desee. Dentro de este siglo será posible cambiar los códigos de los cromosomas en la célula básica. Y entonces podrás cambiar la célula básica para que el cuerpo pueda vivir trescientos años, y entonces el cuerpo vivirá trescientos años. En la actualidad vives setenta años porque tu padre y tu madre vivieron casi setenta años; inconscientemente han alimentado esto en la célula... La célula lleva un código para que dentro de setenta años mueras. Si podemos cambiar el código en la célula, entonces el hombre podrá vivir tanto como quiera. Este ha sido uno de los sueños más grandes: ganarle a la muerte, prolongar la vida tanto como uno quiera.
Tan sólo hace unos años los científicos tropezaron con este hecho. Ahora puede ser realizado, dentro de este siglo llegará a ser posible. Pero un nuevo problema ha surgido: pensaron que si esto podía ser hecho, entonces todo el mundo estaría feliz y el miedo a la muerte desaparecería, la ansiedad sobre la muerte desaparecería. Pero ¡no! Cuando investigaron el problema, se dieron cuenta de que si un hombre vive setenta años, tendrá temor a la muerte por setenta años. Si vive trescientos años, tendrá temor a la muerte por trescientos años. El miedo aumentará, no disminuirá. ¿Cómo puede desaparecer el miedo? Puedes vivir tres mil años, no hay diferencia, sólo que por tres mil años estarás en el volcán, en cualquier momento podrá erupcionar y el miedo continúa.
La búsqueda es por la existencia inmortal. Y esa existencia está dentro de ti, tú estás dentro de ti. Por eso es que no puedes tocarte a ti mismo: las manos no pueden moverse hacia adentro, se mueven hacia afuera, han sido creadas para manipular el mundo externo; las piernas no pueden ir hacia adentro, no hay necesidad, no hay espacio para caminar; los ojos no pueden ver hacia adentro, no hay necesidad, porque tu ser ha creado todo este mecanismo para existir con las cosas, con las personas, con el exterior.
Adentro nada es necesario. Adentro eres perfecto. Adentro nada hay qué hacer, todo es como debe ser, ya es así.
La búsqueda es de este ser interno y ese ser interno es omnipotente. Ningún poder puede sustituirlo. Puedes llegar a ser un Napoleón o un Hitler o alguien que te imagines, pero permanecerás impotente. A menos que llegues a ser un Buda o un Jesús, no podrás llegar a ser omnipotente, no podrás ser todopoderoso. Puedes llegar a ser un Einstein o un Bertrand Russell, pero no podrás ser omnisciente. Podrás acumular tanta información como puedas, pero tu ignorancia interna permanecerá igual, a menos que llegues a ser un Jesús, un Zoroastro, entonces llegarás a ser omnisciente.


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