sábado, 12 de septiembre de 2026

EL HOMBRE Y SU BÚSQUEDA

 

La búsqueda es por la omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia. Recuerda estas tres palabras. Ellas se derivan de la raíz sánscrita AUM. En sánscrito, AUM es el símbolo de todo el universo. Lleva los tres sonidos básicos: A‑U‑M. A través de estos tres sonidos básicos, todos los demás sonidos han sido desarrollados. Así que AUM es el sonido básico, la síntesis de todas las raíces básicas. Por eso es que los hindúes han estado diciendo que AUM es el mantra secreto, el mantra más grande, porque involucra a toda la existencia.

Las tres palabras en inglés, omnipotente, omnisciente, omnipresente, son derivadas del AUM. Significa alguien que haya llegado a ser tan poderoso como el AUM, alguien que haya llegado a ser tan sabio como el AUM, alguien que haya llegado a estar tan presente como el AUM, alguien que haya llegado a ser universal, alguien que haya llegado a ser el todo. Y a menos que el todo sea logrado, no podrá haber plenitud, no podrá haber una profunda y suprema satisfacción. Permanecerás como un mendigo y continuarás mendigando de vida en vida; irás como un mendigo, no podrás ser un emperador.

Ahora, trataremos de penetrar en estas bellas palabras de Jesús. Está diciendo cosas muy extrañas.

Jesús dijo: "Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

¡Muy extraño! El dice: "Si hacen brotar aquello que ya está dentro de ustedes; si permiten que crezca, si ayudan a que se manifieste, a que se despliegue, aquello que ya está ahí, la semilla de mostaza, la semilla de lo divino, la semilla del reino de Dios ya está ahí presente, si lo ayudan, si permiten que crezca, aquello que tienen los salvará. Ustedes ya lo tienen, aquello los salvará. Pero si fallan, si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

Si fallas, como les dije, la palabra "pecado" en hebreo significa fallar el blanco, si fallas en hallarte a ti mismo eres un pecador. Ya está ahí, llevas la semilla de mostaza; pero no la pones en la tierra, en la tierra apropiada, no la riegas, no te has vuelto jardinero. Llevas la semilla muerta, encerrada en la celda, no la pones en la tierra. Tienes miedo que la semilla pueda morir. El miedo es verdadero en un sentido: la semilla tendrá que morir, sólo entonces podrá nacer el árbol. Cada despliegue es una muerte y un nacimiento. El pasado tiene que morir, lo viejo tiene que morir, sólo entonces nace lo nuevo. La semilla tendrá que morir, por eso es que tienes miedo y proteges la semilla.

sábado, 5 de septiembre de 2026

PORQUÉ FRACASA EL ÉXITO

 

¿Pero por qué fracasa el éxito? Fracasa porque no estabas buscando la riqueza, no estabas buscando el poder, estabas buscando seguridad; no estabas buscando una casa, estabas buscando alguna otra cosa. Estabas buscando el hogar eterno donde ibas a permanecer. Estabas buscando un descanso eterno, estabas buscando la paz que dura por siempre, no temporal. Eso es lo que es la búsqueda: una búsqueda por el hogar. No es una búsqueda por ninguna casa externa; es una búsqueda por un estado del ser en el cual te sientes en casa. No estabas buscando riqueza, estabas buscando protección contra la muerte; estabas buscando una vida que la muerte no pueda destruir.

Esta vida va a ser destruida. En cada momento el miedo está presente. ¿Cómo puedes vivir esta vida cuando existe como si estuvieras parado al borde de un volcán? En cualquier momento la explosión, en cualquier momento puedes ser empujado a la muerte. Puedes vivir cien años, pero temblarás por cien años.

Hace tan sólo unos cuantos años, los científicos empezaron a pensar sobre este problema, porque ahora existe la posibilidad de que la vida del hombre pueda ser extendida tanto como se desee. Dentro de este siglo será posible cambiar los códigos de los cromosomas en la célula básica. Y entonces podrás cambiar la célula básica para que el cuerpo pueda vivir trescientos años, y entonces el cuerpo vivirá trescientos años. En la actualidad vives setenta años porque tu padre y tu madre vivieron casi setenta años; inconscientemente han alimentado esto en la célula... La célula lleva un código para que dentro de setenta años mueras. Si podemos cambiar el código en la célula, entonces el hombre podrá vivir tanto como quiera. Este ha sido uno de los sueños más grandes: ganarle a la muerte, prolongar la vida tanto como uno quiera.

Tan sólo hace unos años los científicos tropezaron con este hecho. Ahora puede ser realizado, dentro de este siglo llegará a ser posible. Pero un nuevo problema ha surgido: pensaron que si esto podía ser hecho, entonces todo el mundo estaría feliz y el miedo a la muerte desaparecería, la ansiedad sobre la muerte desaparecería. Pero ¡no! Cuando investigaron el problema, se dieron cuenta de que si un hombre vive setenta años, tendrá temor a la muerte por setenta años. Si vive trescientos años, tendrá temor a la muerte por trescientos años. El miedo aumentará, no disminuirá. ¿Cómo puede desaparecer el miedo? Puedes vivir tres mil años, no hay diferencia, sólo que por tres mil años estarás en el volcán, en cualquier momento podrá erupcionar y el miedo continúa.

La búsqueda es por la existencia inmortal. Y esa existencia está dentro de ti, tú estás dentro de ti. Por eso es que no puedes tocarte a ti mismo: las manos no pueden moverse hacia adentro, se mueven hacia afuera, han sido creadas para manipular el mundo externo; las piernas no pueden ir hacia adentro, no hay necesidad, no hay espacio para caminar; los ojos no pueden ver hacia adentro, no hay necesidad, porque tu ser ha creado todo este mecanismo para existir con las cosas, con las personas, con el exterior.

Adentro nada es necesario. Adentro eres perfecto. Adentro nada hay qué hacer, todo es como debe ser, ya es así.

La búsqueda es de este ser interno y ese ser interno es omnipotente. Ningún poder puede sustituirlo. Puedes llegar a ser un Napoleón o un Hitler o alguien que te imagines, pero permanecerás impotente. A menos que llegues a ser un Buda o un Jesús, no podrás llegar a ser omnipotente, no podrás ser todopoderoso. Puedes llegar a ser un Einstein o un Bertrand Russell, pero no podrás ser omnisciente. Podrás acumular tanta información como puedas, pero tu ignorancia interna permanecerá igual, a menos que llegues a ser un Jesús, un Zoroastro, entonces llegarás a ser omnisciente.

sábado, 29 de agosto de 2026

EL DESEO DE VIVIR ETERNAMENTE

 

¿Por qué fracasa el éxito? Fracasa porque no estabas buscando la riqueza, no estabas buscando el poder, estabas buscando seguridad; no estabas buscando una casa, estabas buscando alguna otra cosa. Estabas buscando el hogar eterno donde ibas a permanecer. Estabas buscando un descanso eterno, estabas buscando la paz que dura por siempre, no temporal. Eso es lo que es la búsqueda: una búsqueda por el hogar. No es una búsqueda por ninguna casa externa; es una búsqueda por un estado del ser en el cual te sientes en casa. No estabas buscando riqueza, estabas buscando protección contra la muerte; estabas buscando una vida que la muerte no pueda destruir.

Esta vida va a ser destruida. En cada momento el miedo está presente. ¿Cómo puedes vivir esta vida cuando existe como si estuvieras parado al borde de un volcán? En cualquier momento la explosión, en cualquier momento puedes ser empujado a la muerte. Puedes vivir cien años, pero temblarás por cien años.

Hace tan sólo unos cuantos años, los científicos empezaron a pensar sobre este problema, porque ahora existe la posibilidad de que la vida del hombre pueda ser extendida tanto como se desee. Dentro de este siglo será posible cambiar los códigos de los cromosomas en la célula básica. Y entonces podrás cambiar la célula básica para que el cuerpo pueda vivir trescientos años, y entonces el cuerpo vivirá trescientos años. En la actualidad vives setenta años porque tu padre y tu madre vivieron casi setenta años; inconscientemente han alimentado esto en la célula... La célula lleva un código para que dentro de setenta años mueras. Si podemos cambiar el código en la célula, entonces el hombre podrá vivir tanto como quiera. Este ha sido uno de los sueños más grandes: ganarle a la muerte, prolongar la vida tanto como uno quiera.

Tan sólo hace unos años los científicos tropezaron con este hecho. Ahora puede ser realizado, dentro de este siglo llegará a ser posible. Pero un nuevo problema ha surgido: pensaron que si esto podía ser hecho, entonces todo el mundo estaría feliz y el miedo a la muerte desaparecería, la ansiedad sobre la muerte desaparecería. Pero ¡no! Cuando investigaron el problema, se dieron cuenta de que si un hombre vive setenta años, tendrá temor a la muerte por setenta años. Si vive trescientos años, tendrá temor a la muerte por trescientos años. El miedo aumentará, no disminuirá. ¿Cómo puede desaparecer el miedo? Puedes vivir tres mil años, no hay diferencia, sólo que por tres mil años estarás en el volcán, en cualquier momento podrá erupcionar y el miedo continúa.

La búsqueda es por la existencia inmortal. Y esa existencia está dentro de ti, tú estás dentro de ti. Por eso es que no puedes tocarte a ti mismo: las manos no pueden moverse hacia adentro, se mueven hacia afuera, han sido creadas para manipular el mundo externo; las piernas no pueden ir hacia adentro, no hay necesidad, no hay espacio para caminar; los ojos no pueden ver hacia adentro, no hay necesidad, porque tu ser ha creado todo este mecanismo para existir con las cosas, con las personas, con el exterior.

Adentro nada es necesario. Adentro eres perfecto. Adentro nada hay qué hacer, todo es como debe ser, ya es así.

La búsqueda es de este ser interno y ese ser interno es omnipotente. Ningún poder puede sustituirlo. Puedes llegar a ser un Napoleón o un Hitler o alguien que te imagines, pero permanecerás impotente. A menos que llegues a ser un Buda o un Jesús, no podrás llegar a ser omnipotente, no podrás ser todopoderoso. Puedes llegar a ser un Einstein o un Bertrand Russell, pero no podrás ser omnisciente. Podrás acumular tanta información como puedas, pero tu ignorancia interna permanecerá igual, a menos que llegues a ser un Jesús, un Zoroastro, entonces llegarás a ser omnisciente.

sábado, 22 de agosto de 2026

LO QUE BUSCA LA HUMANIDAD

 

Jesús dijo:

"Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará.

Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

"Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre".

"Y cuando encuentre, será perturbado, se maravillará, y reinará sobre todo".

Y dijo: "Quien sea que encuentre la explicación de estas palabras no probará de la muerte".

La búsqueda es la de uno mismo. En cualquier cosa que buscas, en el fondo te estás buscando a ti mismo. Por eso es que toda la búsqueda de lo externo demuestra ser inútil en última instancia. Puedes estar buscando riqueza, pero te estás buscando a ti mismo. Cuando logres la riqueza entonces te darás cuenta de lo inútil de eso; la riqueza es obtenida pero tú permaneces insatisfecho. No era exactamente la riqueza lo que estabas buscando, la dirección estaba errada: elegiste ir más lejos de ti mismo, y querías encontrarte a ti mismo.

¿Exactamente, qué busca un hombre que está buscando riqueza? El está buscando vida a través de la riqueza, más vida, abundante vida. La mente dice: "¿Sin riqueza, cómo puedes vivir?". La mente dice: "¿Sin riqueza, cómo puedes estar seguro?". La mente dice: "¿Sin riqueza, cómo te protegerás de la muerte?". La riqueza es una protección contra la muerte, la búsqueda es por la vida. Pero cuando logras la riqueza, repentinamente te es revelado que la riqueza no puede protegerte. Y si la riqueza no puede protegerte de la muerte, entonces, ¿cómo puede darte más y abundante vida? No, estuviste buscando en una dirección errada.

Otro hombre está buscando poder, prestigio. ¿Qué está buscando? Está buscando ser omnipotente, o está buscando ser tan poderoso que la muerte no lo pueda destruir. Pero eso es en lo profundo, y él ni siquiera está consciente de eso. Cuando logre el poder, entonces la pobreza le será revelada.

De ahí la paradoja de que cada vez que triunfas en este mundo, sientes el más grande fracaso. Digo una y otra vez que nada fracasa tanto como el éxito. Si no tienes éxito, entonces la ilusión puede ser mantenida, entonces piensas: "Algún día tendré éxito y lo lograré". Pero si tienes éxito, ¿cómo puedes continuar manteniendo la ilusión? Has tenido éxito y el vacío interno continúa igual. Más bien, al contrario, ahora lo puedes sentir más contra su opuesto: la riqueza está en todo tu alrededor, y adentro está la pobreza; la luz está en todo tu alrededor, y adentro la oscuridad; la vida está en todo tu alrededor, y adentro la muerte. Por eso es que cada vez que la sociedad llega a ser afluente, rica, de pronto la religión se vuelve significativa.

En una sociedad pobre la religión no puede ser significativa, porque la gente todavía no ha fracasado. Su búsqueda aún tiene significado, su búsqueda de lo externo. Piensan que si pueden conseguir una buena casa, todo estará bien; piensan que si pueden conseguir un poco de dinero, entonces todo estará bien. Un hombre pobre puede vivir en ilusiones, pero no un hombre rico. Y si ves un hombre rico también viviendo en ilusiones, recuerda bien, el aún es pobre, todavía no ha triunfado.

Un Buda deja su palacio, un Mahavira deja su reino. Ellos han triunfado, y el triunfo los ha hecho fracasar. Ellos se han dado cuenta de que toda la dirección ha estado errada. Así que dieron media vuelta; se dirigieron en la dirección totalmente opuesta: eran reyes, se volvieron mendigos; ellos vestían las ropas más costosas posibles, ellos se desnudaron. Se volvió una conversión: el triunfo fracasa y el fracaso llega a ser una conversión.

sábado, 15 de agosto de 2026

VIVIMOS IMAGINANDO

 

Jesús dice: "He echado fuego sobre el mundo. Traigo fuego para quemarte. No estoy aquí para consolarte, no estoy aquí para recrearte. Estoy aquí para destruirte porque tu semilla es errada". La semilla debe ser quemada y cuando tu semilla sea quemada, cuando llegues a estar vacío, sólo entonces la semilla de lo divino podrá ingresar en tu útero. Entonces sucede un nuevo florecimiento.

"He echado fuego sobre el mundo, y vean, aguardo hasta que el mundo esté en llamas".

Y esto es una promesa. El dice: "Aguardaré, permaneceré aquí hasta que el mundo entero esté en llamas".

Cuando un hombre se vuelve un Cristo o un Buda, nunca desaparece. Sólo tú desapareces, porque no estás presente, eres sólo una apariencia. Vienes y vas, eres una forma. Eres como una ola en el mar: no tienes sustancia en ti, no estás cristalizado. Vienes y vas tal como un sueño viene y va. Cada noche vienes y cada mañana desapareces. Millones de veces vienes y millones de veces desapareces. Pero cada vez que sucede un Cristo... ¿Qué significa ser un Cristo? Significa: el que ha logrado lo substancial, el que ya no es más la forma sino que ha logrado lo que está más allá de la forma, el que no puede desaparecer, el que ya no es más la ola, el que se ha vuelto el océano; el que no puede desaparecer.

Un Buda permanece, un Cristo permanece, permanece en la existencia. Eso es lo que quiere decir: "... aguardo hasta que el mundo esté en llamas. Estaré aquí". Pero no lo pudiste ver cuando él estuvo en el cuerpo, ¿cómo podrás verlo cuando no está en el cuerpo? Y mira el extraño fenómeno: muchos cristianos lo ven cuando están orando, cuando cierran los ojos, ven una visión y los discípulos más cercanos no lo pudieron ver cuando estaba presente. ¿Qué está sucediendo?

Estos Cristos que ven en sus oraciones son sólo imaginarios, son alucinaciones, proyecciones. Tú los has creado, es tu mente. Por eso es que un cristiano ve a Cristo, un judío nunca puede ver a un Cristo, y un hindú, ¡imposible siquiera pensar en él! Un hindú ve a Krishna, tiene sus propios parámetros de imaginación, objetos de imaginación. Un jaina nunca puede ver a Krishna, Mahavira vendrá en sus visiones. ¿Qué está sucediendo? Tu mente está imaginando, puedes jugar con la imaginación. Esto es auto-hipnótico y es muy agradable. Es muy agradable, tú has creado a Cristo en ti. Te sientes muy feliz, pero esa felicidad es como la de un sueño agradable. En la mañana te sientes muy feliz porque tuviste un sueño agradable. Pero aún si es agradable, es sólo un sueño y es inútil.

¿Por qué se pierde a Jesús? Cuando está presente, él mismo dice: "Ustedes no miran al ser viviente". Y después cuando está muerto, millones de gente cierra sus ojos y lo ven y lo gozan, la misma gente que lo crucificó cuando estaba aquí en el cuerpo. La misma gente continúa imaginando y pensando porque la imaginación no es un fuego, es un consuelo. Te consuela pensar: "He visto a Cristo".

La gente viene a verme y dice: "He visto a Cristo", y me mira esperando que diga: "Sí, lo has visto". Entonces se irían muy contentos, niños jugando con juguetes. Y si digo: "Esto es tontería ¡deja tu imaginación!", se sienten muy infelices, nunca regresan a verme. ¿Para qué ir donde un hombre como él, que destruye, que destruye tus sueños?

A Cristo, cuando estuvo vivo, lo perdiste; ¿cómo puedes encontrarlo cuando no está presente en el cuerpo? Pero de nuevo el mismo fenómeno vuelve a existir: ahora los cristianos hablan sobre Jesús en la misma forma en que hablaban sobre los veinticuatro profetas antes de Jesús. Ahora él está muerto. Ahora hablas sobre el muerto y te pierdes al que está vivo.

Le sucedió una vez a un monje Zen: Vino un cristiano trayéndole la Biblia y le dijo: "Me gustaría leerte algunas frases de Jesús". Y el monje adonde había ido era un Maestro viviente.

El Maestro se rió y dijo: "Muy bien".

Así que leyó unas cuantas líneas del Sermón de la Montaña. Después de dos o tres líneas el Maestro dijo: "Bien, el hombre que dijo estas palabras era un iluminado". El hombre estaba muy feliz porque Cristo había sido reconocido, y quería seguir leyendo más. Continuó leyendo. El Maestro dijo: "Sí, muy bien. Quien sea que haya dicho estas palabras es un iluminado".

El cristiano le agradeció al Maestro, se regresó completamente feliz de que Jesús había sido reconocido por un budista, pero lo perdió completamente, porque este monje era un Cristo. Y el Maestro lo había intentado dos o tres veces: dos o tres veces había dicho: "¡Muy bien!". El estaba diciendo: "Mantén tu libro cerrado. ¡Suficiente! Ya lo he probado, digo que sí, que este hombre era un iluminado".

Si este hombre realmente hubiera estado interesado en la verdad, al oír esto habría mirado al Maestro, porque habría querido saber: "¿Quién está diciendo que el hombre que pronunció estas palabras era un iluminado?". Habría tirado el libro. "¿Para qué preocuparse de los muertos? ¡Mira a este hombre!". Pero él continuó con su libro. Debe haber ido donde otros cristianos y debe haberles dicho: "Jesús fue realmente un iluminado. Fui donde un budista. Es muy difícil que un budista reconozca a Jesús. Este hombre es muy grande, lo reconoció".

Buscas reconocimiento para los muertos del que está vivo. Recuerda esto, porque tú puedes estar haciendo lo mismo.

sábado, 8 de agosto de 2026

SEAMOS SEMILLAS

 

Jesús dijo: "He echado fuego sobre el mundo..."

¿Por qué está diciendo esto, si los antiguos profetas habían dicho que traería paz, paz eterna?

El dice: "¡No! He echado fuego sobre el mundo, y vean, aguardo hasta que el mundo esté en llamas completamente. No he traído paz alguna".

El contradice sólo para ver si los discípulos aceptan o no lo que está diciendo; para ver su reacción contradice. En realidad no está contradiciendo, porque la paz puede llegar sólo después del fuego.

Cuando el mundo esté en llamas, y lo viejo se haya quemado y haya muerto, sólo entonces lo nuevo podrá surgir. Lo nuevo siempre es cuando lo viejo ha muerto. Lo viejo debe dejar de existir para que lo nuevo exista, lo muerto debe desaparecer para que lo vivo aparezca. Lo conocido debe irse, debe dar espacio para que lo desconocido entre.

El no está contradiciendo, no puede contradecir; no hay posibilidad, porque los profetas realmente estuvieron hablando sobre él, pero él contradice a sus discípulos. Entonces muchos deben de haberlo dejado: "Porque lo viejo dice que él traería paz, y este hombre dice: 'He traído fuego', es justo lo opuesto. Ya estamos con demasiado fuego, ¿para qué traer más fuego? Ya estamos ardiendo, el mundo ya está en llamas, en desgracia, ansiedad y angustia. ¿Para qué traer más fuego? Necesitamos paz".

Pero recuerda, la paz no puede llegar en el estado en que estás, la paz no puede existir para ti. No es cuestión de la paz, es cuestión de ti: tal como estás, todo te perturbará; como estás, crearás angustia a tu alrededor. La angustia no es un accidente que te ocurre, es un crecimiento. Tal como las hojas brotan en los árboles, la ansiedad sale de ti, es parte tuya. Puedes cortar las hojas, pero eso no ayudará, eso será tan solo una poda; y en vez de una hoja, cuatro hojas brotarán, habrá más ansiedad. A menos que te quemes completamente, a menos que tú ya no seas, la ansiedad surgirá.

Los hindúes, particularmente Patanjali, han usado dos palabras para esta transformación: una es sabeej samadhi, trasformación con semilla; y la otra es nirbeej samadhi, transformación sin semilla. La primera no es nada, sabeej samadhi no es nada porque la semilla continúa, germinará otra vez y otra vez y otra vez; la semilla no ha sido quemada. Aún llevas la semilla; ahora no hay árbol, pero el árbol volverá a venir, porque la semilla está dentro de ti. Puedes haberte reprimido totalmente y el árbol ha desaparecido y te has vuelto una semilla.

El árbol es sólo el despliegue de la semilla. Lo que seas no es la cuestión, el tipo de semilla que lleves dentro de ti. Lo que eres es sólo un despliegue de la semilla. Puedes continuar cambiando las ramas y podando aquí y allá, pero esas sólo serán modificaciones; puedes decorarte a ti mismo, pero no cambiarás. Y puedes decorar tu infierno pero no podrá convertirse en cielo.

Patanjali usa otra palabra, nirbeej samadhi. El dice que a menos que se logre el samadhi sin semilla, nada se habrá logrado, a no ser que la semilla sea quemada completamente, para que toda la miseria, toda la angustia y toda la ansiedad desaparezca porque la matriz ha sido quemada.

sábado, 1 de agosto de 2026

LOS CRITERIOS EN LAS RELIGIONES

 

Jesús les dijo: "Ustedes han descartado al ser viviente. Yo estoy aquí y ustedes hablan sobre los profetas, los muertos".

"Ustedes han descartado al ser viviente quien está ante ustedes, y han hablado de los muertos".

Esto está sucediendo continuamente. Si digo algo, y eres hindú y lo que digo está escrito en tu Gita, mueves la cabeza y dices: "Sí, está bien". Ustedes no me están aceptando a mí, han rechazado al ser viviente; no mueven la cabeza como signo de aceptación a mí, lo hacen a su hinduismo, a su Gita. Dices: "Sí, debe tener razón porque está escrito en el Gita". Si digo algo que esté contra el Gita, no moverán la cabeza en aceptación, dirán: "Debe estar errado porque no está escrito en el Gita". Si miras al ser viviente, entonces si digo algo que esté en contra del Gita, el Gita estará errado, no yo. Si digo algo que esté escrito en el Gita, el Gita estará correcto porque yo lo digo así.

Pero éste no es el caso. Si eres judío y digo algo... inmediatamente tu mente judía se perturba. Los judíos han estado perturbados a través de todas estas charlas. Están aquí, muchos están aquí, y están perturbados: me han escrito largas cartas -cartas de treinta páginas- diciendo que esto no es así. No entiendes a los judíos. Si digo algo que va contra la mente judía, inmediatamente soy rechazado, no la mente judía. Si digo algo que esté de acuerdo, me aceptas, pero eso no es aceptación, simplemente te estás engañando a ti mismo. Si estoy de acuerdo con tu mente, entonces me aceptas. Tu mente continúa siendo el centro.

Esto es lo que Jesús está diciendo: "Ustedes han descartado al ser viviente. ¡Mírame, estoy aquí! El sol ha salido y ustedes están hablando de la noche, a pesar de que ya alguien había dicho que pronto saldría el sol, pero no están mirando al sol: 'Pronto habrá una mañana y habrá una aurora, y la oscuridad desaparecerá'. Ustedes aún están hablando sobre aquellos que vivían en la oscuridad. Y están hablando sobre mí, ¡y yo estoy aquí, y no me están mirando a mí!". ¡Muy difícil estar alerta! Cuando se hiere el hindú, o el judío o el cristiano, recuerda que no es él el que se hiere, es sólo su condicionamiento, pon el condicionamiento a un lado.

Observa cuán similares son los discípulos y los enemigos. No son muy diferentes, no hay una diferencia básica. Los judíos le dijeron a Jesús: "Tú no eres el que había sido prometido por siempre y siempre, porque esos veinticuatro profetas han dado algunos signos para reconocer. Y tú no eres aquél, porque tenemos un criterio de los muertos para reconocer al ser viviente". Los judíos dijeron: "No podemos creerte. Pruébalo, porque estos son los signos: resucita a un muerto, ¡resucítalo! Y Jesús ni siquiera pudo salvarse a sí mismo de la cruz, así que ¿qué va a hacer? ¿Cómo puede resucitar a alguien que esté muerto? No pudo escapar de su propia muerte. En la cruz quedó probado que él no era el prometido".

¿Qué es lo que han estado haciendo los discípulos? Han estado creyendo que curaba a los enfermos, que resucitaba a los muertos, que no murió en la cruz, y que después de tres días de su muerte fue visto por algunas personas.

Pero ambos dependen de los muertos. El criterio proviene de los muertos, como si Jesús fuera un seguidor, seguidor de los veinticuatro profetas muertos que dieron los criterios, como si no le permitieran ser espontáneo. Si dices que nunca hizo ningún milagro, los judíos estarán felices. Dirán: "Sí, eso es lo que hemos estado diciendo". Y los cristianos se sentirán infelices, porque una vez que se demuestre que no hizo ningún milagro, entonces ya no más es Cristo.

¿Cristo no es suficiente por sí mismo? Tal como es, ¿no es una luz? Tal como es, ¿no es la verdad? Tal como es, ¿no ha traído una gracia, una gracia desconocida a este mundo? No, tú tienes cierto criterio, él debe estar de acuerdo a tu criterio. Si está de acuerdo, o si piensas que está de acuerdo, entonces está bien. Si no está de acuerdo a tu criterio, o si piensas que no está de acuerdo, entonces no es la persona verdadera. Parecen ser iguales: ambos están viviendo con los muertos, los discípulos y los enemigos. Nadie está mirando directamente a lo inmediato, al fenómeno que es Jesús.

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