sábado, 24 de octubre de 2026

BUSCA HASTA QUE ENCUENTRES

 

Jesús dice: "Busca y busca hasta que encuentres". Continúa haciendo el esfuerzo, lleva el esfuerzo hasta un clímax, a un crescendo, entonces el Zen se hace aplicable. Si estudias Zen, al comienzo puedes ir en una dirección errada. Y eso es lo que está sucediendo en el Occidente, porque la gente del Occidente que ha escrito sobre el Zen no sabe qué esfuerzo ha estado haciendo la gente que practica el Zen (en el Oriente) antes de que pueda relajarse. Y atrae mucho a la mente perezosa, por eso es que hay tanta atracción por el Zen en el Occidente: no hagas nada, atrae, porque nada es necesario, ya estás listo. Atrae, pero no va a ser de ninguna ayuda.

Mucho tiene que hacerse antes de que llegues al punto desde donde la relajación sea posible. Y esa relajación no viene de ti, sucede: porque toda la energía ya ha sido usada, no queda nada que pueda estar intranquilo, desciende un descanso. Y el Zen está en lo cierto, porque sólo en ese descanso lo último puede ser revelado. Y Jesús está en lo cierto, ese descanso llega sólo cuando has puesto todas tus energías en el esfuerzo. Jesús es la primera parte y el Zen es la última parte del mismo proceso; el Zen es la conclusión, Jesús es el comienzo.

Y te sugeriría que Jesús es mejor para ti, porque todos ustedes son principiantes. El Zen puede darte una pista falsa, la atracción puede ser por motivos errados. Puedes comenzar a pensar que: "Nada tiene que hacerse, estoy bien tal como estoy". Tú no estás bien en el estado en que estás, de otro modo no habría problema. ¿Para qué tendrías que venir a mí? ¿Para qué buscar el Zen? ¿Para qué buscar a Jesús? Si estás verdaderamente bien, entonces no hay problema. ¿Entonces para qué buscar? ¿Entonces por qué desperdiciar tu tiempo buscando? Entonces todo es inútil si estás verdaderamente bien, entonces no es necesario el yoga para ti, ni el Tantra, ni ningún método. Pero ese no es el caso. En el estado en que estás, hay algo mal: no estás feliz, no estás en bienaventuranza, no estás extático; estás en un estado miserable, desgraciado, en una profunda angustia, tu ser está enfermo. No, no estás bien, todo está mal.

Escucha a Jesús: "Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre". Y sólo al final encontrarás que la gente del Zen está en lo cierto, porque cuando has hecho todo lo que se puede hacer, el esfuerzo desaparece, el estado de no esfuerzo viene a ti. En ese reposo, en esa tranquilidad donde no hay movimiento ni actividad, ni energía remanente para hacer nada, hay un samadhi, ahí está la última puerta, sucede siempre en un estado de no esfuerzo, pero el estado de no esfuerzo sucede a través de mucho esfuerzo.

"Busca y no ceses de buscar hasta que encuentres... y cuando encuentre, será perturbado..." Algo muy difícil.

"Y cuando encuentre, será perturbado, se maravillará, y reinará sobre todo".

¿Por qué, cuando encuentres, por qué serás perturbado? Serás perturbado, porque la cosa es muy grande. Es tan vasta, tan infinita, que cuando la encuentres por primera vez, estarás completamente perdido. Cuando por vez primera te hagas consciente de eso, será como si a un hombre que ha vivido toda su vida en una habitación oscura, en una celda oscura, se le lleva bajo cielo abierto, a la luz del sol. Será perturbado, sus ojos no serán capaces de abrirse, aún si abre los ojos, estará tan ofuscado que la luz le parecerá oscuridad.

El primer encuentro con lo divino es una crisis porque has vivido muchas, muchas vidas de un modo errado. Has vivido tantas vidas tan desgraciadamente que cuando sucede la bienaventuranza, no puedes creerlo, estarás perturbado. Nunca lo esperabas, nunca sabías lo que iba a suceder. Hablas sobre Dios ¿lo conoces? ¿Qué significa para ti? La palabra "Dios" no es Dios, las teorías sobre Dios no son Dios. Puedes saber la definición del diccionario, de las escrituras, pero realmente ¿qué quieres decir cuando dices: "Estoy buscando a Dios"?

Escuché una historia: Un pequeño niño estaba dibujando, pintando, y su madre le preguntó: "¿Qué estás haciendo?".

El niño estaba tan absorbido que le dijo: "Espera, no me molestes, estoy haciendo un retrato de Dios".

La madre dijo: "Pero nadie sabe cómo es Dios, nadie sabe dónde está Dios. ¿Cómo vas a hacer un retrato de él?".

El niño dijo: "No te preocupes". Cuando lo termine, ya sabrán cómo es Dios".

Y todo buscador está en esta situación: no sabes lo que estás buscando, no sabes cuál es la meta, no sabes hacia dónde estás yendo, por qué estás yendo. Hay un gran impulso, eso está bien: hay una sed profunda, eso está bien. Pero nunca has probado aquello para lo cual existe esta sed. Te mueves, andas a tientas, cuando repentinamente suceda, serás perturbado.

Esta frase demuestra que Jesús llegó a conocer. Un hombre que no ha llegado a conocer a Dios no puede escribir esta frase, un hombre que no haya conocido a Dios, no puede decir: "Cuando lo encuentres, serás perturbado". Diría: "Entonces serás bienaventurado, absolutamente bienaventurado".

La bienaventuranza llega, pero llega sólo cuando la crisis ha pasado. Es la catástrofe más grande que puedas encontrar -Dios- porque serás hecho añicos completamente, tú ya no estarás, serás empujado a un abismo sin fondo, llegarás a ser un cero, toda tu existencia desaparecerá como vapor. Repentinamente serás dispersado como una nube y surgirá el sol, la luz es demasiado y la verdad es demasiado. Y siempre has vivido en mentiras, toda tu vida ha sido una tela tejida de mentiras, más mentiras y más mentiras. Serás hecho añicos, completamente deshecho. Tú morirás y Dios surgirá. Cuando la verdad sea revelada, simplemente desaparecerás. Y Jesús está en lo cierto: serás perturbado.

sábado, 17 de octubre de 2026

ESTAS DIVIDIDO

 

Jesús dijo: "Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre".

La mente es letárgica, y cada vez que avanzas hacia arriba se hace más letárgica. Si vas hacia abajo tiene mucha energía, porque un movimiento hacia abajo no requiere esfuerzo. Es así como el agua cayendo de una catarata, cayendo hacia abajo, ningún esfuerzo es necesario. Para alcanzar el infierno no es necesario ningún esfuerzo, llegarás automáticamente, no hagas nada y llegarás. Tú ya estás fluyendo hacia abajo, más y más bajo, y el estado más bajo de tu mente es el infierno. No es algo fuera de ti, es el peldaño más bajo de tu escalera, donde toda la consciencia desaparece, te vuelves como un fenómeno vegetativo. Pero si comienzas a ir hacia arriba, más alto, entonces será necesario el esfuerzo, mucho esfuerzo será necesario. Eso es lo que Jesús dice:

"Dejen que aquél que busca, no cese de buscar hasta que encuentre".

Muchas veces vendrán momentos cuando la mente dirá: "¿Qué estás haciendo? ¿Por qué estás haciendo tanto esfuerzo? ¡Relájate, goza, descansa!". Y si escuchas a la mente serás empujado hacia atrás. ¡No escuches a la mente! El buscador debería persistir y continuar esforzándose hasta que encuentre. Pero el dicho parece estar contra el Zen -tiene que ser entendido; no lo está- porque los Maestros Zen dicen: "Permanece sin ningún esfuerzo. No hagas ningún esfuerzo, de otro modo errarás. Un pequeño movimiento y ya habrás errado. Permanece en descanso, permanece totalmente relajado, en un estado de entrega, como que tú no eres, y lo lograrás". Ellos dicen: "Busca y errarás, no busques y encontrarás". Los dichos de Jesús parecen estar en contra; pero no lo están, porque en el estado en que estás, no puedes estar en un estado de entrega total. Aún si lo tratas, aun si te relajas, la actividad continúa.

El Zen no es para ti en el estado en que estás, Jesús sí es para ti en el estado en que estás. Y si sigues a Jesús, llegará un momento cuando el Zen será para ti. ¿Cuándo llegará ese momento? Cuando hayas agotado todo tu esfuerzo, cuando hayas hecho todo lo que pueda hacerse, cuando hayas llegado a tu último pico de esfuerzo. Ahora ya nada se puede hacer, ahora ya no hay nada más que hacer; si diste todo lo que podías, ahora nada queda guardado, toda tu energía se ha ido con el esfuerzo. ¡Y no es que ahora tú te detengas! sino que toda tu energía se ha ido con el esfuerzo, y entonces llega la detención, llega una relajación. Sucede por sí mismo, sucede una entrega, una rendición, tú no lo puedes hacer. Es como un hombre que ha estado corriendo, corriendo, y corriendo y entonces llega un momento cuando ya no puede correr. Aún si pones una bayoneta en su espalda y le dices: "¡Muévete!", el dice: "¡Imposible!".

Escuché la historia de un sapo: cayó en un hoyo en el camino fangoso de un pueblo. Cayó en el hoyo, pero no podía salir. Era tan difícil, trató y trató ¡y nada! Sus amigos trataron de ayudarlo, hicieron todo lo que pudieron, pero llegó la noche. Así que en un estado deprimido, frustrado, tuvieron que dejarlo a su suerte. Al día siguiente sus amigos estaban pensando que él ya habría muerto, porque estando en el camino, en un hoyo... Así que fueron a verlo, y lo encontraron saltando de aquí para allá y le preguntaron: "¿Qué sucedió? ¿Cómo pudiste salir del hoyo? ¡Parece imposible, un milagro! ¿Cómo sucedió?".

El sapo dijo: "¡Nada! ¡Vino un camión y yo tuve que salir, un camión estaba viniendo, y tuve que salir!".

Todo el esfuerzo no había sido aplicado cuando no había peligro. Si puedes ver la muerte, al camión llegando, pondrás todo el esfuerzo de tu ser, saldrás del hoyo. Has estado errando porque has estado reteniendo. Lo haces, meditas a medias; es un esfuerzo tibio, no puedes evaporarte por medio de él, porque hay una ley particular: se tiene que alcanzar cierto grado, sólo entonces sucede la evaporación. Haces esto y aquello, y sabes bien que estás dividido. A medias, nada puede suceder. El camión no ha llegado todavía, estás en el hoyo; la mitad de tu ser quiere salir, pero la otra mitad de tu ser no quiere salir. Quieres estar libre, pero el hoyo te da cierta protección también, y el hoyo también te da seguridad, parece un hogar, salir parece ser demasiado esfuerzo.

sábado, 10 de octubre de 2026

SER CONSCIENTE ATRAE MÁS CONSCIENCIA

 



En otro dicho Jesús, dice algo muy extraño. Dice: "A aquellos que tienen, a ellos debería dársele más. Y a aquellos que no tienen, aún aquello que tienen se les quitará". ¡Parece absurdo! Jesús dice: "A aquellos que tienen, a ellos debería dársele más. Y a aquellos que no tienen, aún aquello que tienen se les quitará".

Esto lo dice acerca de la consciencia, porque la consciencia atrae más consciencia. Te haces consciente, entonces te vuelves capaz de ser más consciente, cada paso que das te hace avanzar un paso más en la dirección que estás. Si no estás consciente, entonces cada paso te aleja más.

El estado de ebriedad del hombre es tal, que es imposible que pueda pensar: "Yo estoy errado". Los demás son los que están errados. Si sufres en tu vida, sufres porque de alguna forma estás perdiendo tu consciencia.

Llevas algo dentro de ti que no pertenece a este mundo. Ese es tu tesoro, y puedes llegar a Dios. Jesús dice: "Crece en aquello que ya estás llevando". El rayo ya se ha dado: no estás consciente, sólo un poquito; una consciencia nebulosa, una luz débil, muy débil, no puedes ver. Pero eso ha ocurrido, por eso es que estás más alto que los animales, ni siquiera eso está en los animales.

El primer rayo de consciencia ha penetrado en ti, pero ese rayo de consciencia es sólo una semilla de mostaza, tienes que ponerla en la tierra. ¿Cuál es el terreno para ella? Los hindúes han llamado a ese terreno satsang. Acércate a aquellos que han crecido más que tú, simplemente estate cerca a ellos, en su presencia, y tu rayo de consciencia se hará más y más alto, necesita un reto. Pero la tendencia común de la mente es ir siempre donde los inferiores, ir siempre con la gente que está aún menos alerta que tú. ¿Por qué? Porque allí te sientes superior, allí te sientes que eres alguien.

Todos buscan lo inferior y a través de esta búsqueda se vuelven inferiores. Cada vez que llegas donde un hombre como Jesús, te perturbas, porque aquí no puedes afirmar tu superioridad. Tú eres inferior, no es un complejo de inferioridad; simplemente que eres inferior al lado de un Jesús, porque tu consciencia no es nada. Y él es una luz tan tremenda que te vuelves casi oscuro a su lado, aun ante su parpadeo, tu único rayo de consciencia no parece ser nada. Tiene que ser así: sacas tu pequeña lámpara de aceite en pleno sol del día, ¿y qué sentirás? La lamparita de aceite, la llama, como si se hubiera vuelto oscura ante la luz del sol... Lleva tu pequeña lamparita a un cuarto oscuro y se vuelve el mismo sol.

De ahí la tendencia de la mente a buscar lo inferior. Es como el agua: así como el agua siempre busca un nivel más bajo y más bajo, así también la mente siempre busca lo inferior. A un esposo no le gustaría casarse con una mujer que es más sabia que él, no. El no se casaría con una mujer que sea más alta que él, no. No se casaría con una mujer que sea varios años mayor que él, ¡no! ¿Por qué?

Biológicamente sería mejor si un esposo se casa con una mujer que sea por lo menos cinco años mayor que él, porque entonces ellos podrán morir al mismo tiempo, porque la esposa va a vivir cinco años más que el hombre, ella tiene un límite de vida mayor. Y entonces no habrían viudas en el mundo y esto es una cosa muy triste. Biológicamente sería el método correcto que un joven de veinte se case con una mujer de veinticinco, pero el ego se siente herido. Tampoco te gustaría casarte con una mujer más alta, porque el ego se siente herido; no te casarías con una mujer más sabia, ¡no!

La mente siempre busca lo inferior, mira a tus amigos; ¿por qué los has escogido? En lo profundo, encontrarás que ésta es la causa: que son inferiores a ti, al lado de ellos te vuelves una gran luz; de otro modo eres una llama común en una lamparita de aceite. La mente busca lo inferior para probarse que es superior. La gente incluso dice amar a los animales; la gente que no puede amar a los seres humanos, ¿cómo puede amar a los animales? Pero es que un perro te secunda tan hermosamente, como ningún hombre lo podría hacer. Si lo maltratas o le das la bienvenida, no hay diferencia; el sigue moviendo la cola, el siempre te da la bienvenida. El siempre va contigo dondequiera que vayas, no podrás encontrar un seguidor mejor que un perro. ¿Por qué la gente disfruta de la compañía de un perro? Lo inferior ayuda, sientes que eres superior.

Satsang quiere decir: elige siempre la compañía de lo superior. La mente te inducirá a elegir la compañía de lo inferior. Estate alerta y evita esto, porque con lo inferior te vuelves inferior. Tu rayo de consciencia se perderá más y más en la oscuridad.

Siempre elige lo superior, dirígete hacia lo superior. Pero tu ego se sentirá herido. El ego debe ser abandonado. Satsang, quiere decir vivir contra el ego, trascender el ego, siempre buscar lo superior. Y tú quieres encontrar a Dios... y no estás feliz encontrando a Jesús y a Buda. ¿Cómo es posible entonces? Porque Dios es la luz suprema, el clímax de toda la existencia, el florecimiento de toda la vida. Si eliges siempre lo inferior, ¿cómo puedes realmente desear entrar al reino de Dios? Estás siguiendo un camino errado.

Recuerda esto, y sólo un punto tiene que ser continuamente recordado, y ese es: en tus círculos, con gente, con amigos, con libros, siempre recuerda que algo superior esté presente, para que puedas dejar caer a tu ego; para que puedas sentirte inferior y abandonar el ego. Siempre busca lo superior. Poco a poco, un paso, otro paso... serás capaz de encontrar a Jesús. Y sólo si puedes encontrar a Jesús serás capaz de encontrar a Dios.

Este es el significado cuando Jesús dice: "Si no es a través de mí, no podrán alcanzar a él". Este es el significado: si no pueden venir al encuentro conmigo, ¿cómo pueden pensar en ir al encuentro de lo supremo? Si encuentras al hijo, entonces se da la posibilidad de que puedas ser capaz de encontrar al padre, porque el hijo es tan sólo un representante. Avatars, Budas, Teerthankaras, ellos son tan sólo los representantes, son una luz desde lo supremo. Si no puedes ir al encuentro de ellos, si no puedes vivir con ellos, si tu ego no puede permitir que existan contigo, entonces no hay posibilidad para la verdad última, final.

domingo, 4 de octubre de 2026

VIVIR PARA SER CONSCIENTE

 



Sucedió en Pompeya, cuando estaba siendo destruida por una erupción volcánica. Toda la ciudad estaba en llamas en medio de la noche, los edificios se derrumbaban y la gente estaba escapando. Todo el mundo cargaba alguna cosa, porque la ciudad era muy rica. Y la gente llevaba las cosas más valiosas: algunos llevaban su oro, algunos sus diamantes; los eruditos llevaban sus escrituras, sus libros, cualquier cosa que pudieran salvar, la llevaban. Pero sólo había un hombre que no llevaba nada, solamente su bastón. Y aquellos que llevaban cosas estaban muy perturbados, preocupados, todas sus vidas estaban siendo destruidas. Sólo este hombre caminaba en medio de la muchedumbre como si estuviera yendo en su paseo matutino. Esa era su rutina usual: a las tres de la madrugada solía dar un paseo y ésta era la hora.

Todo el que lo veía le decía: "¿Por qué? ¿No pudiste salvar nada? ¿Perdiste todo?".

El hombre dijo: "No tenía nada, y todo lo que tengo lo estoy llevando".

"Entonces, ¿por qué estás caminando como si fueras de paseo? ¡Estamos en tal crisis, vidas enteras destruidas, la gente en ruinas!".

El hombre sonrió y dijo: "Porque cualquier cosa que hayas acumulado pertenece a este mundo, la muerte lo arruina, el fuego lo quema. Yo he acumulado sólo consciencia. Puede ser una crisis para ti, para mí es la hora de mi paseo matutino".

Este hombre es el místico, este hombre es el yoghi, este hombre es aquél de quien hablaba Jesús.

"Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

Si eres pobre adentro, puedes ser rico afuera, pero vas a ser destruido por tus propias posesiones. Si eres rico adentro, entonces no te preocupes. Entonces ya sea que tengas algo o no, la muerte no podrá arrancar nada de ti. Sólo la consciencia transciende la muerte; ese es el único rayo de luz en la vida humana que trasciende la muerte. ¿Puedes morir completamente consciente? Eso es lo único, todo el asunto. ¿Pero si no has vivido completamente consciente, ¿cómo puedes morir completamente consciente? Aun en la vida eres tan inconsciente ¿cómo puedes ser consciente en la muerte?

Recuerda que cada vez que hay demasiado dolor, el cuerpo tiene un mecanismo automático para empujarte a la inconsciencia, porque de otro modo sería insoportable. Los doctores han inventado la anestesia demasiado tarde; la naturaleza conoce la anestesia, siempre ha conocido la anestesia. Siempre que llegas a un punto donde hay demasiado dolor, de pronto te vuelves inconsciente, te desmayas, porque sería insoportable. Así que el cuerpo tiene un termostato interno. Puedes estar diciéndole a la gente: "Es insoportable, mi dolor es insoportable", pero estás errado, porque si fuera insoportable, estarías inconsciente.

No existe ningún dolor que pueda llamársele insoportable. Todos los dolores son soportables, todos los sufrimientos son soportables. Por eso es que permaneces alerta, de otro modo te desmayarías. Y la muerte es la cosa más dolorosa. Cuando la muerte llega, es la más grande cirugía posible, porque todo tu ser tiene que ser cortado, separado del cuerpo con el cual te has identificado tanto. No es cortar un dedo, no es cortar una mano, no es extirpar la apéndice, es sacarte todo el cuerpo de ti. Ningún doctor puede hacer eso todavía. Todo el cuerpo es quitado, separado. Y has vivido con este cuerpo setenta años, ochenta años; no sólo has vivido con él, has vivido identificado con él: tú creías que eras el cuerpo. El dolor es tal que te hará inconsciente.

Toda la vida es una preparación para estar consciente en la muerte. Eso es lo que un sannyasin debería hacer, eso es lo que un buscador debería hacer: ¡Alístate! no pierdas un solo momento, porque una vez perdido no puede ser recuperado de nuevo. Y la única riqueza que puedes lograr en la vida es estar más consciente. Haz cualquier cosa, pero hazlo estando alerta, consciente. Sus vidas pueden ser diferentes pero su búsqueda interna no puede ser diferente, es la misma.

Puedes ser un hombre de negocios, puedes ser un profesor, puedes ser un doctor, un ingeniero, o un trabajador, pero no hay ninguna diferencia: la búsqueda interna es la misma, y consiste en hacerse más y más consciente. Llegará un punto en que estarás tan consciente que aun la muerte no podrá hacerte inconsciente. Esto es lo que Jesús quiere decir: Haz brotar aquello dentro de ti. Si tienes aquello serás salvado, si no tienes aquello te ahogarás.

sábado, 26 de septiembre de 2026

MIRARSE HACIA ADENTRO

 


"Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

Pero tú no has mirado en absoluto dentro de ti, ni siquiera has dado un solo vistazo. Así que cualquier cosa que tengas te va a destruir, no podrá salvarte. Puedes tener riqueza, puedes tener poder, puedes tener muchas cosas de este mundo, pero nada va a salvarte. Al contrario, ese peso del mundo te va a ahogar. Has acumulado mucho peso, y eso es lo que ya te está ahogando, tu bote ya está medio hundido. Tampoco puedes abandonar el bote, porque todas tus posesiones están ahí, tienes que llevarlas hasta la otra orilla. Pero las posesiones pertenecen a esta orilla, y no pueden ir a la otra orilla. Nadie jamás ha sido capaz de llevar nada de este mundo al otro mundo.

Cuando mueres, ¿cómo puedes llevar algo de este mundo al otro? Cuando mueres abandonas el cuerpo. Todo lo que se puede llevar, sólo puede ser llevado a través del cuerpo, y todo lo que posees es poseído a través del cuerpo. Cuando se deja el cuerpo, ese medio, el mismo vehículo se abandona. Entonces no puedes llevar nada de este mundo, es imposible. Por eso es que mucha gente astuta piensa: "No acumules objetos del mundo, tan solo acumula conocimiento, porque el conocimiento puede ser llevado". Recuerda bien: El conocimiento tampoco puede ser llevado porque cuando se deja el cuerpo, se deja el cerebro, y el cerebro es el acumulador del conocimiento.

Tu cerebro es el computador en el cual se acumula el conocimiento, la información. También está afuera: si se le saca el cerebro a Einstein, será un idiota común, porque sin el cerebro el conocimiento desaparece. Pero si se le saca el cerebro a Jesús, no habrá ninguna diferencia. Permanecerá siendo el mismo, porque Jesús acumula consciencia, no conocimiento.

Así que hay tres tipos de gente: la orientada hacia lo más externo, ellos coleccionan cosas, pero aquellas cosas no podrán ser llevadas a la otra orilla. Luego el segundo tipo, la que no está tan orientada hacia afuera, pero aún así está hacia afuera, ellos coleccionan conocimientos, escrituras, teorías, filosofías. Son más listos pero de todas maneras estúpidos, porque los conocimientos son acumulados en el cerebro y el cerebro es parte del cuerpo -la parte más interna, pero de todas maneras es parte del cuerpo. Y cuando se deja el cuerpo, también se deja el cerebro. Luego está el tercer tipo, el que acumula consciencia, que cultiva consciencia, cuya meta de toda su vida es ser más y más consciente.

Esta consciencia es tu ser más interno. Sólo esta consciencia llega a la otra orilla, sólo esta consciencia pertenece a la otra orilla. En este cuerpo existen ambos mundos: éste y aquél, el de materia y el de consciencia. Y entre estos dos mundos existe un eslabón. Ese eslabón es tu conocimiento. ¡Abandona las cosas y abandona el conocimiento! Simplemente crece más y más en consciencia, vuélvete más y más alerta. Cuanto más alerta seas, más llevarás de este mundo al otro; no irás como un pobre, irás enriquecido. En este mundo puedes parecer pobre, como un Buda, como un mendigo, un bhikkhu, pero en el otro mundo serás como un rey, porque sólo te llevarás a ti mismo.

sábado, 19 de septiembre de 2026

DEJAR QUE LA SEMILLA MUERA

 

Escuché que sucedió una vez: Un rey estaba confundido porque tenía tres hijos, y todos eran inteligentes, fuertes, talentosos, y era difícil decidir a quién el padre debería dar el reino, quién debería ser el sucesor. Y el rey envejecía día a día. Era difícil decidir porque todos eran iguales en todas formas; eran igualmente talentosos. Así que le pidió consejo a un sabio. El sabio sugirió, planeó y le dijo al rey: "Haz un peregrinaje". De acuerdo al sabio, el rey llamó a sus tres hijos y les dio ciertas semillas de unas flores muy hermosas, y les dijo: "Conserven estas semillas tan cuidadosamente como les sea posible. Porque todas su vidas dependen de ellas. Cuando yo regrese tendrán que darme un reporte de lo que les sucedió a las semillas". Y el rey se fue.

El primer hijo, el mayor, pensó, era el mayor, era más experimentado en los quehaceres del mundo, más astuto y más calculador, pensó que la mejor manera sería guardar las semillas en una caja de seguridad, porque cuando el padre regrese preguntará por las semillas. "Exactamente como me las ha dado, se las devolveré. Y mucho depende, según parece, en esto". Así que tomó mucho cuidado para encontrar la mejor de todas las cajas de seguridad. Guardó con llave las semillas y mantuvo las llaves consigo las veinticuatro horas del día, porque toda su vida podía depender de las semillas.

El segundo hijo pensó que las semillas tenían que ser preservadas: "Pero si las encierro como mi hermano mayor, puede suceder que en la caja de fierro se pudran, y mi padre podrá decir: 'Estas no son las semillas que te di. Se han podrido, se han vuelto inservibles', así que ¿qué hacer?". Fue al mercado y vendió las semillas que eran de flores exóticas y pensó: "Esta es la mejor manera: venderlas, guardar el dinero, y cuando mi padre regrese, comprar las semillas de nuevo, y ¿quién sabrá la diferencia? Las semillas son semillas. Las semillas nuevas se las podré dar a mi padre, estarán frescas, con vida. ¿Para qué preocuparse de estas semillas viejas? Y nadie sabe cuándo regresará mi padre ‑un año, dos años, tres años‑ no ha dado ninguna fecha, así que puede tomar muchos años. No necesito preocuparme por las semillas". Las vendió y guardó el dinero.

El tercer hijo pensó: "Me han dado semillas, debe haber algún significado en esto". Era el más joven, el menos entrenado en los quehaceres del mundo, un poco tonto, inocente. Pensó: "La función de las semillas es crecer. La misma palabra 'semilla' quiere decir crecer, la misma palabra; no es una meta, es un puente. La propia palabra quiere decir llegar hacia algo.

Una semilla en sí misma no tiene ningún significado a menos que crezca, a menos que llegue a ser algo. Una semilla es tan sólo una fase pasajera, no es la meta. No es el estado final, es tan sólo como un puente por el cual tienes que pasar". Así que se fue al jardín y plantó las semillas.

Después de un año regresó el padre y le preguntó a sus hijos. El primer hijo estaba muy contento porque pensó: "El menor las ha destruido. ¿Cómo podrá devolver las semillas, las mismas semillas? ¿Cómo podrá devolverlas? Ahora se han vuelto plantas y están floreciendo. Y el segundo también ha fallado porque ha vendido las semillas y ahora ha comprado unas nuevas. Fue al mercado y compró unas semillas nuevas".

El segundo hijo pensó: "El primero fallará porque sus semillas ya se habrán podrido, estarán inútiles, muertas, y el tercero ya ha fallado porque las semillas no fueron preservadas ‑exactamente, literalmente‑ y no las ha preservado. ¡Yo voy a ganar!".

Pero el tercero nunca pensó en ganar, no estaba interesado en victoria alguna. Simplemente estaba interesado en una cosa: "Mi padre dijo que preserve las semillas. Y las semillas son una fase, no una meta. La única manera de preservarlas es permitirlas crecer. Y ahora las flores han brotado y pronto las semillas saldrán en millones". Y estaba feliz de que su padre estaría feliz.

Después vino el padre y le dijo al primer hijo: "Eres estúpido. Las semillas no son para guardarlas en cajas de seguridad, no son para preservarlas en bancos, porque si guardas una semilla la matas. Una semilla sólo puede ser preservada si se le permite morir en la tierra y renacer".

Le dijo al segundo hijo: "Actuaste mejor que el primero, porque entendiste que las semillas viejas morirían. Pero la cantidad permanece la misma. Y una semilla, si se siembra, se multiplica un millón de veces; si una semilla es sembrada, se multiplica un millón de veces. Actuaste mejor que el primero pero también has errado".

Y luego le preguntó al tercer hijo, quien llevó al padre al jardín y le dijo: "No las he guardado en la caja de seguridad, no las he vendido en el mercado, las he tirado en la tierra. Estas son las semillas, pero ahora se han convertido en plantas, y las plantas están floreciendo, y pronto habrán muchas semillas. Si quieres semillas, te devolveré un millón de veces más".

El padre dijo: "¡Tú has ganado! Tú serás el rey de este reino, porque la única manera de conservar la semilla es permitirle que muera de tal forma que renazca".

sábado, 12 de septiembre de 2026

EL HOMBRE Y SU BÚSQUEDA

 

La búsqueda es por la omnipotencia, omnisciencia, omnipresencia. Recuerda estas tres palabras. Ellas se derivan de la raíz sánscrita AUM. En sánscrito, AUM es el símbolo de todo el universo. Lleva los tres sonidos básicos: A‑U‑M. A través de estos tres sonidos básicos, todos los demás sonidos han sido desarrollados. Así que AUM es el sonido básico, la síntesis de todas las raíces básicas. Por eso es que los hindúes han estado diciendo que AUM es el mantra secreto, el mantra más grande, porque involucra a toda la existencia.

Las tres palabras en inglés, omnipotente, omnisciente, omnipresente, son derivadas del AUM. Significa alguien que haya llegado a ser tan poderoso como el AUM, alguien que haya llegado a ser tan sabio como el AUM, alguien que haya llegado a estar tan presente como el AUM, alguien que haya llegado a ser universal, alguien que haya llegado a ser el todo. Y a menos que el todo sea logrado, no podrá haber plenitud, no podrá haber una profunda y suprema satisfacción. Permanecerás como un mendigo y continuarás mendigando de vida en vida; irás como un mendigo, no podrás ser un emperador.

Ahora, trataremos de penetrar en estas bellas palabras de Jesús. Está diciendo cosas muy extrañas.

Jesús dijo: "Si hacen brotar aquello dentro de ustedes, aquello que tienen los salvará. Si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

¡Muy extraño! El dice: "Si hacen brotar aquello que ya está dentro de ustedes; si permiten que crezca, si ayudan a que se manifieste, a que se despliegue, aquello que ya está ahí, la semilla de mostaza, la semilla de lo divino, la semilla del reino de Dios ya está ahí presente, si lo ayudan, si permiten que crezca, aquello que tienen los salvará. Ustedes ya lo tienen, aquello los salvará. Pero si fallan, si no tienen aquello dentro de ustedes, aquello que no tienen los matará".

Si fallas, como les dije, la palabra "pecado" en hebreo significa fallar el blanco, si fallas en hallarte a ti mismo eres un pecador. Ya está ahí, llevas la semilla de mostaza; pero no la pones en la tierra, en la tierra apropiada, no la riegas, no te has vuelto jardinero. Llevas la semilla muerta, encerrada en la celda, no la pones en la tierra. Tienes miedo que la semilla pueda morir. El miedo es verdadero en un sentido: la semilla tendrá que morir, sólo entonces podrá nacer el árbol. Cada despliegue es una muerte y un nacimiento. El pasado tiene que morir, lo viejo tiene que morir, sólo entonces nace lo nuevo. La semilla tendrá que morir, por eso es que tienes miedo y proteges la semilla.

Buscar este blog