lunes, 22 de junio de 2009

LA PARADOJA DE LA EXISTENCIA

La existencia es paradójica; la paradoja es su misma esencia. Existe a través de los opuestos, es un equilibrio de los opuestos. Y uno que aprende a equilibrarse se vuelve capaz de conocer lo que es la vida, lo que es la Existencia, lo que es Dios. La clave secreta es equilibrarse.

La humanidad ha sido educada bajo la lógica aristotélica , que es lineal y unidimensional, y la vida no es en absoluto aristotélica, es hegeliana. Su lógica no es lineal, es dialéctica. El proceso mismo de la vida es dialéctico, un encuentro entre los opuestos y la vida transcurre a través de de este proceso dialéctico: desde la tesis a la antítesis, desde la antítesis a la tesis, y luego de nuevo, la síntesis se convierte en una tesis. Todo el proceso comienza una vez más.

Si Aristóteles estuviera en lo cierto, habría solamente hombres y no mujeres, o solamente mujeres y no hombres; existiría solo la luz y no la oscuridad, o solamente la oscuridad y no la luz, eso sería lo lógico. Existiría o bien la vida, o bien la muerte, pero no ambos.

Pero la vida no se basa en la lógica aristotélica. La vida es ambos. Y la vida es únicamente posible debido a que ambos existen, debido a los dos opuestos: al hombre y a la mujer, al ying y al yang, al día y a la noche, al nacer y al morir, al amor y al odio. La vida consiste en ambos.

Esto es lo que has de dejar primero que penetre profundamente en tu corazón , porque Aristóteles está ya en la mente del mundo, aunque para las más avanzadas de la mentes científicas, Aristóteles está pasado de moda. Ya no es aplicable. La ciencia ha trascendido a Aristóteles, porque la ciencia se ha aproximado a la existencia y ahora entiende que esta vida es dialéctica y no lógica.

Mira la vida: la vida es anti-aristotélica. Si no aplicas tus conceptos a la vida, si simplemente miras a las cosas tal y como son, entonces te verás sorprendidote improviso al ver que los opuestos son complementarios, y la tensión entre los opuestos es la base misma sobre la cual la vida existe; sino, desaparecería. Piensa en un mundo donde la muerte no existiera. Tu mente podría decir: “entonces la vida perduraría eternamente”, pero te equivocas. Si la muerte no existiera, la simplemente desaparecería, no puede existir sin la muerte. La muerte le aporta el contraste, le confiere color y riqueza, le comunica pasión e intensidad.

Por eso la muerte no está contra la vida; eso es lo primero. La muerte está implicada en la vida, y si quieres vivir de un modo auténtico has de aprender a morir de un modo auténtico, has de aprender a mantener un equilibrio entre el nacer y el morir y has de permanecer justo en el medio una y otra vez, pues no has de descansar, porque la vida no cree en descansos, es un movimiento constante desde la perfección hacia una mayor perfección.

1 comentario:

pre dijo...

Ud. tergiverza a Aristóteles. (¿a propósito?).

O se es hombre o se es es mujer, pero no los dos al mismo tiempo. O se esta vivo, o se està muerto, pero no los dos al mismo tiempo.

Sé que la lógica de Aristótoles respecto a la vida tiene algunas falencias, pero no esas que ud. descudadamente le indalga.

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