sábado, 30 de noviembre de 2024

COMPRENDER LAS CONTRADICCIONES

 

Tu mente se aferra a sus propias conclusiones, porque una vez que se falla en una conclusión, se pierde la confianza. Así que cualquiera que sea la situación te aferras a tus conclusiones. Eso le da a tu ego y a tu mente una base donde sostenerse.

Un día Mulla Nasruddin estaba caminando con un palo muy grande, demasiado largo para él. Un amigo le sugirió: "Nasruddin ¿por qué no lo cortas de ahí abajo unos cuantos centímetros?". Nasruddin dijo: "Eso sería inútil, porque es este otro extremo el que está demasiado largo".

Tu razonamiento puede ser suicida ¡lo es! Piensas que es razonamiento, no es razonamiento, es simple engaño, engaño a ti mismo. Pero no quieres perder terreno, quieres tener confianza; y toda la confianza que te llega a través de la mente es falsa, porque la mente no te puede dar confianza. Sólo puede darte cosas falsas; puede proveerte sólo de cosas falsas. No tiene la cosa real consigo, es tan solo una sombra. La mente es sólo pensamientos, sombras, nada sustancial en sí. Pero puede ir haciendo racionalizaciones, y te sentirás bien.

Los cristianos han malentendido todo el asunto. Pensaron que Jesús estaba diciendo: "¡Escoge!". Jesús nunca pudo haber dicho: "¡Escoge!", Jesús se refiere al estado de no elección. Porque si escoges la mente selectiva es fortificada, no destruida; la mente que va escogiendo se vuelve más fuerte a través de la elección. ¡No, no es asunto de elección! Y por medio de la elección nunca puedes ser total, porque tienes que negar algo.

Si eliges la fe, tendrás que negar la duda. ¿A dónde irá esta duda? No es algo externo que lo puedas tirar, está profundamente en ti. ¿A dónde irá? Simplemente puedes cerrar tus ojos, eso es todo; puedes reprimirla en el subconsciente, eso es todo. Pero está ahí, como un gusano, comiendo tu consciencia. Estará ahí, y algún día saldrá a la superficie. ¿Qué puedes hacer? ¿Cómo puedes eliminarla? Si escoges la duda ¿a dónde irá tu fe? ¡Es parte de ti! Así que transarás: te volverás una amalgama de muchas cosas juntadas de alguna forma; no una síntesis sino una transacción.

Jesús quiere decir completamente lo contrario. El quiere decir: "¡No escojas!".

"Es imposible que un hombre monte dos caballos y que tire de dos arcos; y es imposible que un sirviente sirva a dos amos, porque entonces honrará a uno y ofenderá al otro".

Mira la última frase:

"...porque entonces honrará a uno y ofenderá al otro".

Si eliges uno, honras a ese y ofendes al otro, y la parte ofendida se vengará. Se volverá rebelde.

Sucede que la ciencia depende de la duda, totalmente de la duda, ninguna creencia es permitida ¿Has conocido, has observado a los científicos? Fuera de sus laboratorios son muy crédulos. No puedes encontrar gente más crédula que los científicos, más fáciles de ser engañados que ningún otro, porque su parte de duda funciona en el laboratorio y su parte de credulidad funciona afuera. Y son gente simple en lo que concierne al mundo externo. En sus laboratorios son muy astutos y listos.

Puedes engañar muy fácilmente a un científico. No es tan fácil engañar a los llamados hombres religiosos. En el templo están con una credulidad profunda, fuera del templo son muy astutos. Observa a la llamada gente religiosa: fuera del templo no los puedes engañar, y dentro del templo no existe la oportunidad de engañarlos o explotarlos. Adentro del templo son muy simples. Usan su parte de credulidad ahí, su parte de duda en el mundo. Son buenos negociantes, acumulan dinero, explotan al mundo entero.

Un científico nunca puede ser un buen negociante, no puede ser un buen político. Eso no es posible, porque su parte de duda se acaba en el laboratorio. Afuera funciona su parte de credulidad. Un científico en casa es totalmente distinto que un científico haciendo trabajo de investigación. Puedes haber escuchado muchas historias sobre lo despistados que son. Ocurren, realmente ocurren, no son ficciones. Porque usan su atención en el laboratorio, entonces fuera del laboratorio pierden toda su atención, han usado una parte, se ha terminado. Así que tienen una vida doble: en el laboratorio son muy atentos, fuera del laboratorio se vuelven despistados.

Se cuenta de Albert Einstein que una vez estaba visitando un amigo, cenaron, hablaron de esto y aquello. Y no había mucho de qué hablar porque Einstein no era un hombre de muchas palabras, no era muy hablador, así que el amigo comenzó a sentirse aburrido. Y cada vez se estaba haciendo más y más oscuro, era las once de la noche, y ahora quería que Einstein se fuese. Pero no era cortés decírselo a tan gran hombre, así que esperó y esperó. Por momentos incluso daba insinuaciones, decía: "La noche está muy oscura", y decía: "Parece que ahora son las once y media". Pero Einstein miraba y bostezaba y quería dormir. Luego llegó las doce y el amigo dijo: "Creo que estás con sueño porque estás bostezando". Y esa fue la última insinuación.

Einstein dijo: "Sí, me estoy sintiendo con mucho sueño, pero estoy esperando... cuando te vayas entonces ¡podré ir a dormir!".

El amigo dijo: "¿Qué estás diciendo? ¡Tú estás en mi casa!".

Einstein se paró y dijo: "¡Lo siento! Porque continuamente estaba pensando: '¿Cuándo se irá este hombre para poder ir a dormir?'".

Este hombre en el laboratorio es perfecto en lo que concierne a la atención, a estar presente. Pero esa parte es consumida; fuera del laboratorio es un hombre totalmente distinto, justo lo opuesto.

Por eso es que sucede: encuentras una contradicción en la vida de la llamada gente religiosa, y es natural. En el templo los ves rezando ¡y mira sus caras! Se les ve tan inocentes, con los ojos llenos de emociones profundas, de lágrimas que fluyen. No puedes imaginarte al mismo hombre afuera, cómo se le verá, cómo estará en su tienda, cómo se comportará cuando vayas a su tienda. La parte emocional, la parte de credulidad se acabó en el templo, en la mezquita, en la iglesia; cuando sale él está libre de esta parte. Entonces tiene tanta duda como cualquier científico puede tener en su laboratorio, es tan escéptico como puede ser posible.

Es así como vivimos una vida doble, esto es transigir. Jesús no está diciendo: "Escoge uno y niega el otro". Si escoges uno y dejas al otro, la otra parte se sentirá ofendida, y la parte ofendida de tu ser se vengará. Y hace a la vida muy difícil, hace a la vida casi imposible de vivir. Cuanto más tratas de vivir con una parte, la otra parte perturbará más tus planes y proyectos; sale a la superficie una y otra vez. Entonces ¿qué hacer?

La solución, lo que se tiene que hacer es no escoger. La cosa es comprender toda la contradicción de tu ser. No escoger, sino llegar a un estado de no elección; no dejando uno a costa del otro, porque no puedes dejar un aspecto de una cosa.

Tienes una moneda, tiene dos caras. No puedes dejar una de ellas, no puedes dejar un lado. Puede no gustarte el otro lado, pero tienes que llevar ambos; si quieres llevar uno tienes que llevar los dos, entonces toda la moneda estará contigo. Lo único que puedes hacer es: la cara que no te gusta puedes esconderla, la cara que te gusta puedes ponerla hacia arriba, eso es todo. Es así como el consciente y el inconsciente son creados.

sábado, 23 de noviembre de 2024

BUSCA EN TU CONSCIENCIA

 

Trata de entender:

Jesús dijo: "Es imposible que un hombre monte dos caballos y que tire de dos arcos; y es imposible que un sirviente sirva a dos amos, porque entonces honrará a uno y ofenderá al otro".

¿Por qué es imposible? ¿Y qué es imposibilidad? Imposibilidad no es algo que es muy difícil, ¡no! Cualquier cosa que pueda ser muy difícil, no es imposible, lo puedes lograr. Imposibilidad quiere decir algo que no se puede alcanzar hagas lo que hagas; no hay manera, no hay posibilidad de hacerlo.

Cuando Jesús dice imposible, quiere decir imposible; no quiere decir muy difícil, y tú estás tratando de hacer lo imposible. ¿Que pasará? No puede ser hecho, sólo tú serás deshecho a través de eso. ¡No puede ser hecho! ¿Pero qué te sucederá a ti que has estado haciendo un esfuerzo para hacer lo imposible? Caerás en pedazos. No es posible hacerlo, pero haciéndolo estás deshaciendo tu propia vida. Esto sucederá, esto ha sucedido.

Observa a la gente cuando tiene duda: ¿Has visto a un hombre que tiene duda y no tiene fe? Si has visto a un hombre que sólo tiene duda, él no puede vivir, es imposible vivir. Anda a los manicomios: ahí encontrarás gente que tiene dudas acerca de todo. Entonces, ni siquiera pueden moverse, porque dudan aun sobre la mínima acción.

Conocí a un hombre que tenía tanta duda que no podía ir al mercado, y el mercado estaba sólo a unos cuantos metros de distancia. Regresaba una y otra vez a verificar la cerradura. Y cuando éramos niños solíamos hacerle bromas a este pobre hombre. El estaba yendo y le preguntábamos: "¿Has visto si la puerta está con llave?". Le daba cólera, pero de todas maneras regresaba a verificar. Y estaba solo, no había nadie más cerca de él ¡y tanto miedo! El estaba tomando su baño en el río y alguien le decía: "¿Has visto si la puerta está con llave?". Le daba mucha cólera, pero estando a medio baño inmediatamente salía y corría a la casa a comprobar. Este es el perfecto escéptico. Si la duda aumenta demasiado entrarás a un manicomio, porque entonces dudarás de todo. Este es un tipo de hombre completamente roto en pedazos.

Si escoges la fe contra esto, te volverás absolutamente ciego. Entonces cualquiera puede llevarte a cualquier parte, entonces no tienes inteligencia propia, ni percepción propia.

Por esto estás tratando lo imposible, estás transando: para no ir al extremo, por que ahí te viene la neurosis; ni ir al otro extremo porque te viene la ceguera. Entonces ¿qué hacer? Entonces el razonamiento común dice: "Transa con ambos, mitad y mitad, un poco de duda y un poco de fe". Pero entonces te montas en dos caballos. ¿No es posible vivir sin duda y sin fe?

¡Es posible! En realidad esa es la única posibilidad para crecer: la de vivir sin duda y sin fe; simplemente vivir, espontáneamente, con consciencia. Y esto es realmente lo que es confianza, no el confiar en algún otro, esto es confiar en la vida: donde sea que te conduzca, sin duda, sin fe, simplemente fluyes, vas inocentemente.

Un hombre que duda no puede ir inocentemente. Antes de que vaya pensará, y a veces pensará tanto que se perderá la oportunidad. Por eso es que los pensadores nunca hacen mucho. No pueden hacer, se vuelven simplemente cerebrales, porque antes de la acción deben decidir, deben llegar a una conclusión; y ellos no pueden llegar a una conclusión. Así que ¿cómo actuar? Entonces es mejor no actuar y esperar. Pero la vida no te va a esperar. O te vuelves creyente y tienes fe, un hombre ciego, entonces cualquiera, cualquier político, cualquier loco, cualquier Papa, cualquier cura puede conducirte a cualquier parte. Y ellos mismos están ciegos y cuando los ciegos conducen tiene que haber catástrofe. ¿Qué hacer? El razonamiento dice, el razonamiento común dice: "Transa".

Un científico, B.F. Skinner, hizo un experimento digno de mencionarse. Un ratón blanco fue el objeto del experimento: al ratón se le dejó dos o tres días sin alimento, así que estaba muy hambriento, realmente era el mismo hambre, listo a saltar y comer cualquier cosa a la vista. Y al ratón blanco se le puso en una plataforma, y justo debajo de la plataforma habían dos cajas, similares, del mismo color, del mismo tamaño, y ambas contenían comida. Podía saltar la caja derecha o sobre la izquierda.

El ratón saltó inmediatamente, sin darse ni un momento para pensarlo. Pero cada vez que saltaba sobre la caja de la derecha recibía un shock eléctrico. Y había una trampa, así que caía dentro de otra caja a través del hueco de la trampa, y no podía llegar a la comida. Cada vez que saltaba a la caja izquierda no había shock y no había trampa, podía llegar a la comida. En dos o tres días aprendió el truco: saltaba sobre la caja izquierda y evitaba la derecha.

Después Skinner cambió, cambió los sitios de las cajas. Y el ratón saltó sobre la caja de la izquierda y se encontró con un shock eléctrico. Ahora estaba perturbado, confundido, ¡qué hacer y qué no hacer! Así que antes de saltar temblaba, vacilaba, dudaba. Así es como es un filósofo, un ratón blanco temblando, dudando sobre qué hacer: izquierda o derecha, y ¿cómo escoger? ¿Y quién sabe? Pero después se volvió a acostumbrar. Entonces Skinner cambió otra vez. Se volvió tan confundido que aun estando con hambre esperaba temblando, mirando esta caja y la otra, ¿y cómo decidir? Entonces decidió lo que tú has decidido: saltó entre las dos cajas, pero ahí no había comida, esto va a ser inútil. Y después de unas cuantas semanas del experimento, el ratón blanco se volvió loco, neurótico.

Esto es lo que te está sucediendo a ti: has llegado a confundirte, ¿qué hacer, qué no hacer? Y la única cosa que llega a la mente es que es difícil escoger esto, que es difícil escoger aquello, entonces es mejor transar, saltar al medio. Pero no hay comida. Por supuesto no hay shock eléctrico, pero tampoco hay comida.

Pierdes la vida si saltas al medio. Si hubiera sido posible que el ratón blanco se monte en ambas cajas, lo habría hecho. Estas son las dos posibilidades abiertas al razonamiento: monta sobre ambos caballos o simplemente salta al medio. Inteligencia, inteligencia muy penetrante y aguda es necesaria para entender, para entender el problema, no hay otra solución. No te voy a dar ninguna solución, ningún Jesús ha dado ninguna solución a nadie, simplemente el entendimiento del problema es la solución. Entiendes el problema y el problema desaparece.

¿No es posible vivir sin fe, sin duda y sin transar? Porque transar va a ser un veneno: son tan contrarios, toda tu vida se volverá una contradicción, y si hay contradicción estarás dividido, partido; esquizofrenia será el resultado final. O si escoges uno y niegas al otro, entonces los beneficios que habrían sido posibles del otro te son negados. La duda te da protección contra la explotación, la fe te da certeza, deja una de ellas y dejarás también el beneficio que te da. Si escoges ambas te montas en dos caballos; si transas creas una división dentro de tu ser, eres dos, te vuelves una multitud. Entonces ¿qué hacer?

Simplemente entiende el problema y bájate de ambos caballos, no transes. Entonces se da un tipo totalmente distinto del ser, una cualidad totalmente diferente de consciencia. Pero ¿por qué no estás haciendo eso? Porque para esa cualidad necesitas estar alerta, para esa cualidad necesitas consciencia. Entonces no necesitas dudar de nadie, simplemente tienes que estar completamente alerta. Tu estado de alerta será la protección contra la explotación.

sábado, 16 de noviembre de 2024

ENTRAR EN SILENCIO


Cuando la gente viene a verme y me pide silencio, los miro y siento mucho porque es casi imposible, porque el silencio sólo puede existir cuando todas las contradicciones han sido abandonadas. Necesita un esfuerzo arduo, una inteligencia muy penetrante, comprensión, madurez. No hay nada ahí ¿y piensas que sólo repitiendo un mantra llegarás al silencio? Si fuera tan fácil, entonces todo el mundo habría llegado al silencio. ¿Simplemente repitiendo "ram ram" te volverás silencioso? Montado en millones de caballos, repitiendo el mantra ¿te volverás silencioso? Ese mantra de nuevo se volverá un caballo más, eso es todo, más confusión será el resultado. Se ha agregado un caballo más, estarás más confundido con él.

Por lo tanto mira a los así llamados hombres religiosos, están más confundidos que los mundanos porque se ha agregado nuevos caballos. El hombre que vive en la plaza pública, en el mundo de los mercados, está menos confundido, porque por lo menos puede estar teniendo muchos caballos, pero todos pertenecen a este mundo; por lo menos algo es igual, similar, todos pertenecen a este mundo. Y este hombre religioso tiene todos estos caballos: aquellos que pertenecen a este mundo y ha agregado algunos caballos nuevos que no pertenecen a este mundo. El ha creado una división más grande: el otro mundo, Dios, el reino de Dios, y continúa moviéndose en este mundo. Se vuelve más confundido, más conflictos surgen en su ser. Y está hecho pedazos, no es un todo, todos los fragmentos volando por todas partes, toda su integridad destruida, esto es neurosis.

La manera en que te han criado es errada, pero no se puede hacer nada ahora porque ya has sido criado, no puedes retroceder. Así que tienes que entenderlo y dejarlo a través del entendimiento. Si lo dejas sólo porque yo lo digo, entonces agregarás más caballos. Si lo dejas a través del entendimiento, porque tú entiendes todo el asunto y por lo tanto es abandonado, entonces no se agregarán más caballos. Al contrario, antiguos caballos serán liberados, puestos en libertad, de tal forma que puedan irse y llegar a sus metas, y que tú puedas proseguir y alcanzar tu propia meta.

Porque no sólo tú estás en dificultad, tus caballos también están en una gran dificultad a causa tuya; ellos tampoco no pueden llegar a ninguna parte. Ten piedad de ti y de tus caballos, ¡de ambos! Pero esto debe ser hecho a través del entendimiento, de tu entendimiento, no de mi enseñanza o la de Jesús o la de Buda. Ellos pueden mostrarte el camino, pero si los sigues sin entender, nunca llegarás a la meta.

domingo, 10 de noviembre de 2024

TENER UNA MENTE SIN PALABRAS

 


El auto-conocimiento le sucede a una mente clara, no a una mente llena de conocimiento, no a una mente llena de juicios de bueno o malo; no a una mente llena con belleza o fealdad, sino a una mente que está sin palabras. El auto-conocimiento le ocurre a una mente sin palabras. Siempre está ahí, sólo que necesitas una claridad en la mente para percibirlo de tal manera que pueda reflejar; necesitas una mente como un espejo para que el reflejo se haga posible. Una vez que esto sucede, entonces podrás ayudar a tu vecino, nunca antes. ¡Así que no aconsejes a nadie! Todos tus consejos son peligrosos porque no sabes lo que estás haciendo.

No trates de cambiar a nadie, ni siquiera a tu hijo, ni siquiera a tu hermano. Nadie necesita de tu cambio, porque eres peligroso. Puedes mutilar, puedes matar, puedes lisiar, pero no puedes ayudar en transformar. Pero a menos que tú te hayas transformado, no entres en la vida de nadie. Cuando estés lleno de luz podrás ayudar. Realmente, entonces no habrá necesidad de hacer ningún esfuerzo en ayudar.

La ayuda fluye de ti, como la luz fluye de una lámpara, o la fragancia de una flor, o la luz de la luna en la noche, sin ningún esfuerzo de parte de la luna, naturalmente fluye.

Alguien le preguntó a Basho, un Maestro Zen: "Dinos algo sobre tus charlas". Continúas hablando pero sin embargo hablas en contra de las palabras. Continúas hablando y en lo que hablas vas hablando contra las palabras y contra el hablar. ¡Así que dinos, algo sobre eso!".

¿Qué dijo Basho? Basho dijo: "Los otros hablan ¡yo florezco!".

No hay esfuerzo, entonces es un florecimiento. Entonces es justo como cuando una flor florece, no hay esfuerzo en florecer. Un Basho habla, un Buda habla, sin esfuerzo ¡simplemente sucede! Es un fenómeno natural cuando Buda habla. Cuando tú hablas, no es un fenómeno natural, hay otras cosas involucradas: quieres impresionar a los otros, quieres cambiar a los otros; quieres controlar, manipular al otro, quieres dominar al otro; quieres dar la impresión de que eres un hombre de conocimiento, quieres alimentar tu ego. Muchas otras cosas están involucradas. Tú no estás floreciendo. Es un gran juego político cuando hablas, hay una estrategia, una táctica.

Pero cuando un Basho habla, él florece. Si alguien está presente será beneficiado, pero beneficiar al otro no es la meta, el beneficio puede suceder sin esfuerzo. La flor florece no para ti. Si pasas por el camino la fragancia te llegará, puedes disfrutarla, puedes sentirte extático, puedes estar agradecido, pero la flor nunca floreció para ti, la flor simplemente floreció.

Un Buda florece, un Jesús florece y todo el mundo se beneficia. Y tú vas tratando de beneficiar a los demás y nadie se beneficia, más bien al contrario, haces daño. El mundo estaría mejor si hubiera menos malhechores cambiando y transformando. Todas las revoluciones simplemente han hecho daño y toda reforma ha conducido a un caos más profundo.

D.H. Lawrence una vez sugirió que por un ciento de años detuviésemos todas las revoluciones, que detuviésemos todas las universidades, todas las reformas y toda charla sobre eso, y que por cien años viviésemos como primitivos. La sugerencia es hermosa. Entonces la humanidad podría llegar de nuevo a estar viva, entonces la energía podría surgir y la gente podría lograr claridad.

Las palabras han oscurecido, se han vuelto una carga demasiado grande, y cargas tanto conocimiento que no puedes volar en el cielo.

Estás demasiado cargado, no estás sin peso, tus alas no están libres. Y a las cosas que se han vuelto tus prisiones y ataduras, tú te aferras, porque crees que son muy valiosas. ¡Cosas sin valor!, no sólo sin valor sino peligrosas para ti: palabras, escrituras, conocimientos, teorías, "ismos", todas ellas te mutilan. La claridad no se puede lograr a través de ellas. Pon a un lado todas las escrituras, pon a un lado todos los juicios.

Mira la vida como un niño, sin saber a lo que está mirando, simplemente mirando, y esa mirada te dará una nueva percepción, sobre esa nueva percepción Jesús está hablando. Repetiré sus palabras:

"La astilla que está en el ojo de tu hermano tú la ves, pero la viga que está en tu ojo no la ves".

"Cuando te saques la viga de tu ojo, entonces verás claramente para sacar la astilla del ojo de tu hermano".

Sólo eso puede ayudarte. Si te vuelves una luz para ti mismo llegas a ser una luz para otros. Pero eso es un florecimiento, y todos serán beneficiados, sabiéndolo o no sabiéndolo, todos serán beneficiados. Te vuelves una bendición.

sábado, 2 de noviembre de 2024

LA DUDA Y LA CONFIANZA

 

Hay duda en ti, porque la duda tiene sus beneficios: te da más poder calculador, te da más protección, nadie puede engañarte tan fácilmente. Así que dudas, pero entonces la duda crea ansiedad porque en lo profundo estás intranquilo. La duda es tal como la enfermedad.

A menos que tengas confianza no puedes estar en tranquilidad, porque la duda significa vacilación y la vacilación es intranquilidad. La duda significa: "¿Qué hacer, esto o aquello?". La duda significa: "¿Ser o no ser?". Y es imposible decidir.

Ni siquiera en un solo punto es posible decidir con la duda. A lo más, puedes decidir con la parte de la mente que llega a ser la mayoría. Y la minoría está ahí, y no es una pequeña minoría. Y contra la minoría has escogido, la minoría estará por siempre buscando la situación donde te pueda decir que has hecho una elección errada. Y la minoría está ahí para rebelarse, es un torbellino constante dentro de ti.

Con la duda hay intranquilidad. Es una enfermedad, es tal como cualquier otra enfermedad, es una enfermedad mental. Así que un hombre que duda se vuelve más y más enfermo. Pero no puedes engañarlo tan fácilmente, él es más astuto, es más listo en los quehaceres del mundo. No lo puedes engañar, pero él está enfermo. Así que hay un beneficio: no puede ser engañado. Pero hay una pérdida, una gran pérdida. El beneficio es a un costo muy grande: él permanece vacilante, intranquilo, no puede decidir. Aun si decide, esa decisión es sólo una porción mayor decidiendo contra una menor. El está dividido, siempre hay conflicto.

La confianza también la quieres. También quieres tener fe, porque la fe te da salud, no hay indecisión, estás completamente seguro. La certeza te da felicidad: no hay vacilación, no estás vacilante; eres un todo sin dividir, y totalidad y salud. La confianza te da salud, pero entonces te vuelves vulnerable, cualquiera puede engañarte. Si confías estás en peligro, porque hay gente por todas partes que querrá explotarte, y puede explotarte sólo cuando confías. Si dudas no pueden explotarte.

Así que estás montado en dos caballos: la duda y la fe, pero estás haciendo lo imposible. Permanecerás constantemente en ansiedad y angustia, te deteriorarás. En este conflicto de dos caballos morirás. Algún día va a haber un accidente, ese accidente será tu muerte: estarás acabado antes de que hayas llegado a ninguna parte; estarás acabado antes de que broten las flores, estarás acabado antes de que llegues a saber lo que era la vida, lo que quiere decir ser. El ser ha desaparecido.

Jesús dice: "Es imposible que un hombre monte dos caballos...".

Pero todo el mundo está tratando de hacer lo imposible, por eso es que todos los hombres están en problemas. Y digo que esto sucede en todas las direcciones, así que no sólo son dos caballos, hay millones de caballos juntos y en todo momento estás haciendo la contradicción.

¿Por qué ocurre? El mecanismo tiene que ser entendido, sólo entonces podrás dejarlo. Pero ¿por qué sucede? La manera en que todos los niños son criados es la causa. La causa es la forma en que todos los niños entran a este mundo de gente loca por todas partes. Ellos crean contradicciones, te enseñan cosas contradictorias.

Por ejemplo, te han enseñado: "Ama a toda la humanidad, sé fraternal con todos, ama a tu prójimo como a ti mismo", y simultáneamente se te ha educado, se te ha criado, se te ha condicionado para competir, para competir con todo el mundo. Cuando compites el otro es tu enemigo, no tu amigo. Tiene que ser vencido, tiene que ser derrotado, realmente tiene que ser destruido. Tienes que ser despiadado, de otro modo el otro te destruirá. Si eres un competidor, entonces toda la sociedad es el enemigo, nadie es un amigo, nadie es un hermano. Y no puedes amar, tienes que odiar, tienes que ser envidioso, tienes que ser colérico. Y tienes que estar listo para pelear continuamente y ganar, y es una lucha dura, si eres tierno de corazón estás perdido.

Así que sé fuerte, violento y agresivo. Antes de que el otro te ataque, ataca primero. Antes de que sea demasiado tarde, ataca y gana, de otro modo estarás perdido, porque millones están compitiendo por lo mismo, no estás solo. ¿Y cómo una mente que está en competencia puede amar al prójimo? ¡Es imposible! Pero ambas enseñanzas te han sido dadas: se te ha enseñado que la honestidad es la mejor política, y también que ¡negocios son negocios! Ambas cosas juntas, ambos caballos te han sido dados conjuntamente. Y un niño inconsciente de las maneras del mundo, no puede ver ni sentir la contradicción.

Para sentir la contradicción es necesario una inteligencia muy madura; un Jesús, un Buda, es necesario para sentir la contradicción. Un niño es inconsciente de las maneras y los maestros son personas a quienes él ama. Al padre, a la madre, a la familia, él los ama. ¿Cómo puede pensar que están creando contradicciones en él? Ni siquiera puede imaginárselo porque ellos son los benefactores: son bondadosos con él, lo están criando. Son la fuente de energía, de vida, de todo. Así que ¿por qué van a crear contradicciones? Un padre ama, una madre ama, pero el problema es que ellos también fueron criados de la misma manera errada, y ellos no saben qué hacer excepto repetir.

Cualquier cosa que sus padres les enseñó, ellos están enseñando a sus hijos. Están simplemente transfiriendo una enfermedad de una generación a la otra. La enfermedad está siendo transferida. Pueda que la llames "el tesoro" o "tradición", pero es una enfermedad. Es una enfermedad porque nadie se vuelve sano a través de ella.

Toda la sociedad se hace cada vez más y más neurótica, y un niño es tan simple, tan inocente, que puede ser condicionado en formas contradictorias. Para cuando se de cuenta de las contradicciones será demasiado tarde. Y sucede que se pierde casi toda la vida y nunca te das cuenta que estás montado en dos caballos.

Piensa en esta contradicción y encuéntrala, trata de encontrarla en tu vida. Encontrarás millones de contradicciones, ¡eres una confusión, un desorden, un caos!

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