sábado, 13 de marzo de 2010

LAS CAUSAS DEL SUFRIMIENTO

El sufrimiento es causado por la falta de atención, el egoísmo, las atracciones, las repulsiones, el apego a la vida y el temor a la muerte. Tanto si están en los estados de atenuación, alteración, expansión o letargo, es debido a la falta de atención que las demás causas de sufrimiento pueden operar”.

Si eres simple, serás capaz de observarte. Un hombre complejo no puede observarse porque está muy dividido, tiene a su alrededor muchas cosas, muchos deseos, muchos pensamientos. Continuamente vive en una multitud. Es difícil poder estudiarse a uno mismo. Solamente un hombre sencillo tiene tiempo suficiente energía para observar, simplemente para ser, simplemente para observarse.

Buda se refería a la “correcta plena atención”, Jesús se refería a “estar más alerta”, Krishnamurti decía: “sé consciente”. Cuando tu vida no es compleja y cuando las sencillas tareas cotidianas se han acabado, ¿a dónde irá tu energía? ¿en que se convertirá tu energía? Ahora mismo, siempre tienes un nivel de energía muy bajo, porque esa energía se disipa en muchas ocupaciones, esa energía se implica en muchas cosas. Nunca tienes suficiente energía, y sin ella no hay posibilidad de ser consciente, porque la consciencia es la transformación más sutil de la energía.

Cuando eres consciente y la llama está ardiendo en lo alto, de repente te das cuenta de que ya no hay oscuridad, es una revelación, es una realización. De repente te quedas sorprendido. Tú no estás y Dios está ahí. En tu ausencia Dios existe; en tu presencia, solo hay sufrimiento.

En realidad, la causa es solamente el ego, todo lo demás son simples consecuencias del ego. La ausencia de atención hacia uno mismo es el ego. Sientes que eres porque no sabes. Estás sumido en la oscuridad, nunca te has encontrado consigo mismo y entonces crees que eres. Esto crea toda clase de sufrimientos: egoísmo, atracción hacia lo que es inútil, rechazos -que son el otro extremo de la atracción- el apego a la vida y el temor a la muerte. Te aferras a la vida porque desconoces lo que es la vida. Si los supieras no te aferrarías a ella porque la vida es eterna; te preocupas innecesariamente al aferrarte. La vida transcurre por si misma, no es necesario nada más. ¿Qué has hecho para nacer? ¿Qué has hecho para estar aquí? Qué has hecho para estar vivo? ¿Has hecho algo? Si no has hecho nada, como es la verdad, entonces ¿por qué te preocupas? La vida avanza por si misma, los insensatos crean el sufrimiento, esa es la realidad.

Las causas del sufrimiento pueden adoptar muchas formas, pueden estar en formas de semillas, así, si el terreno es el adecuado y la semilla obtiene el agua y el sol que necesita, germinará. De modo que puede que sientas durante años que no tienes codicia, y de repente un día, cuando surja la oportunidad precisa, la codicia estará ahí. Entonces, la semilla se encuentra en una forma tan sutil que no eres consciente de ella, y a menos que busques muy profundamente en tu interior no serás capaz de descubrir que está ahí.

Darse cuenta de la semilla es lo más difícil, porque aún no ha germinado. Se necesita una consciencia perfecta, y eso es lo que Jesús, Buda, Krishna ya lo advirtieron, ser más consciente, poner más y más atención, estar más alerta. Te volverás más consciente si te vuelves más simple, más sencillo en tu vida y así el estudio de ti mismo será posible. Con el estudio de uno mismo, desaparece el ego y uno se percibe entregado. Y entregarse es estar en el camino correcto.

Si deseas ser feliz, has de ser simple, has de llevar una vida de comprensión, has de fluir con la existencia, porque cuanto más complejo eres, más infeliz te vuelves. Cuanto más compleja es tu vida, más sufrimiento creas.

2 comentarios:

Guzmán. dijo...

Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones.

Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

“¿Qué recogió ese hombre?” “Recogió un trozo de la Verdad”, contestó el diablo. “Ese es muy mal negocio para ti, entonces”, dijo su amigo. “Oh, no, en absoluto”, replicó el diablo, “voy a dejar que la organice”.

Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede “descender” ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera. El interés que no nace del amor a la Verdad por sí misma, sino que es despertado por una organización, no tiene valor alguno. La organización se convierte en una estructura dentro de la cual sus miembros pueden encajar convenientemente. Ellos no se esfuerzan más por alcanzar la Verdad o la cumbre de la montaña, sino que más bien tallan para sí mismos un nicho conveniente donde se colocan, o dejan que la organización los coloque, y consideran que, debido a eso, la organización ha de conducirlos hacia la Verdad.

Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

Anónimo dijo...

lo que dice guzman en parte es cierto, lo que me da la impresion de que no comprende las palabras de osho, creo que mientras lee o escucha lo que dice osho tiene en la mente algunos prejuicios debido a cierta informacion que hay sobre lo que le rodeaba o lo permanece aparentemente como organizacion.
las palabras de osho en mi opinion son muy profundas y prefiero quedarme con esa profundidad porque si no... te enredas demasiado en la superficie, si hay que usar las palabras me quedaria con unas pocas: sencillez, ser consciente y la vida "es"

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