sábado, 4 de mayo de 2013

EL EGO Y LA MUERTE

Tú tienes tu vida y tienes tu muerte. Si te has comportado neciamente en tu vida, ¿cómo puedes hacerlo sabiamente a la hora de tu muerte? La muerte es resultado, el resultado final, la conclusión. En tu muerte toda tu vida está ahí en esencia, por eso un tonto muere de una forma tonta.

La vida es única, la muerte es única también. Nadie más puede vivir tu vida y nadie más puede vivir tu muerte, sólo tú. Es única, nunca sucederá de nuevo. Las formas difieren, no sólo en la vida sino en la muerte.

La vida es un asunto largo, setenta, ochenta, cien años. La muerte es un instante. Es un fenómeno atómico, concentrado. Es más vital que la vida porque la vida está diseminada. La vida nunca puede ser tan intensa como lo puede ser la muerte, y la vida nunca puede ser tan hermosa como puede serlo la muerte, porque es algo diseminado. Siempre es algo así.

En el momento de la muerte toda la vida llega al punto de ebullición. Todo se evapora desde este mundo al otro, desde el cuerpo a lo que no tiene cuerpo. Esta es la mayor transformación que puede ocurrir. Uno debería de permanecer en silencio, uno debería de ser respetuoso, uno no debería estar distraído, porque puede suceder en un instante y puedes perdértelo.

Por lo general, los necios discuten sobre la clase de funeral para su ser querido y también quieren convertirlo en un acontecimiento, siempre pensando solo en lo aparente. La mente siempre piensa en términos de exhibición, es exhibicionista.

La mente es exhibicionista. Ella gritará, ¡dale tan sólo un poco de tiempo para prepararlo!

Oí una vez de un actor cuya esposa murió. Lloraba desconsoladamente, gritaba, las lágrimas cayendo por sus mejillas.

Un amigo le dijo, "Nunca pensé que quisieras tanto a tu mujer".

El actor miró a su amigo y le dijo, "Esto no es nada. Deberías de haberme visto cuando murió mi primera esposa".

Incluso cuando demuestras tu angustia miras a los demás preguntándote que pensarán de ello. ¿Por qué pensar en un gran funeral? ¿Por qué grande? Haces de la muerte una exhibición, ¿Es realmente esto respetuoso? ¿O es la muerte algo comercial, un artículo de consumo?

Alguna persona ha muerto, y surge la competencia, debemos de intentar que tenga el funeral más grande; ningún otro habrá tenido uno como éste, ni nadie lo tendrá otra vez. Incluso en la muerte piensas en el ego. Pero la gente en su mayoría es así, porque el ego es fuerte.

Es una cuestión de la supervivencia del ego. En cualquier parte el ego se afirma. Es astuto y muy sutil. Incluso a la hora de la muerte, no te abandonará, incluso en la muerte estará allí.

Cuando una persona muere, sus allegados ya han empezado a planear, porque el tema no es la persona, el tema son los egos de las personas. Deben de ofrecerle una gran despedida y todo el mundo debe de saber que nunca antes se dio un hecho igual.

Pero cuando muere un Buda, un Chuang Tse o un Jesús no puedes engañarlos. Aun en su muerte no te abandonarán; aún en su muerte no pueden ser engañados; aun cuando estén en su adiós, te entregarán su corazón, su sabiduría; aun en su último momento compartirán lo que han conocido y experimentado. Aun este último momento será un compartir.

¿Qué más se necesita? Todo es muy simple: sencillo, suficientemente, dispuesto. ¿Qué más se requiere? ¿Qué más puedes hacer? Hagas lo que hagas no será nada, planees lo que planees será una trivialidad. No puede ser algo magnífico porque el universo al completo está preparado para recibirte. ¿Qué más puedes hacer?

Cuando Chuang Tse moría dijo: El sol y la luna y todos los seres del cielo y de la tierra están preparados para recibirme. Y todos los seres, la existencia entera, serán los que plañirán. Por eso no necesitas preocuparte, no necesitas contratar plañideros.
Contratas plañideros; ahora puedes encontrarlos en el mercado. Hay gente a la que pagas y ella llora la muerte. ¿Qué clase de humanidad es la que está surgiendo? Si muere una esposa, si muere una madre, no hay nadie para llorarla, por eso has de contratar a plañideros profesionales. Están disponibles en todas las ciudades, y hacen un trabajo tan bien hecho que no puedes competir con ellos. Desde luego son más eficientes, practican diariamente, pero qué repugnante es cuando les pagas. Todo se ha vuelto falso.

La vida es falsa, la felicidad es falsa. Incluso el plañir es falso. Y tiene que ser así, tiene un significado lógico. Si nunca has sido realmente feliz con una persona ¿cómo puedes llorarla cuando muere? Es imposible. Si no has sido feliz con tu esposa, si no has conocido instantes de dicha con ella, cuando muera ¿cómo podrán brotar lágrimas auténticas de tus ojos? En lo más hondo de ti serás feliz, en lo más hondo sentirás cierta libertad: Ahora soy independiente, ahora puedo hacer lo que desee. La esposa era algo así como una cárcel.

Ni fe, ni confianza, ni amor, ni felicidad alguna han surgido nunca de tus relaciones. Cuando la muerte llega, ¿cómo puedes llorarla? ¡Tu plañir será falso! Si tu vida es falsa tu muerte va a ser falsa. Y no creas que tú eres el único falso, todos los que te rodean, con todos los que te relacionas son falsos. Y vivimos en un mundo tan falso que es simplemente asombroso cómo podemos continuar.

Toda tu vida se ha vuelto falsa, raíces incluidas, y el cómo existes es un auténtico milagro. Hablando con un rostro falso, la felicidad falsa, la desgracia falsa. ¡Y así y todo esperas hallar la verdad! Con rostros falsos la verdad no puede ser nunca hallada. Uno tiene que encontrar su propio rostro y abandonar todas las falsas máscaras.

1 comentario:

ESTEFANIA TORRES SALAZAR dijo...

Me encanta, me fascina que puedan publicar los pensamientos de Osho, desde mi punto de vista es tan profundo que me roba el aliento.
Es difícil en algunos momentos entender y vivir todo a nuestro al rededor, siguiendo a nuestro corazón.
"Vivir en este momento es meditación"

Buscar este blog