sábado, 15 de marzo de 2025

BUSCA AL VERDADERO MAESTRO

 

"Lo que escuches con tu oído y con el otro oído, aquello pregónalo desde los techos de las casas; porque nadie enciende una lámpara y la pone bajo un barril, ni tampoco la pone en un lugar escondido, sino que la instala en un poste para que todos los que vengan y los que vayan puedan ver su luz", ¡ningún argumento! Sin tratar de demostrar nada, simplemente haciendo una afirmación.

Jesús dijo: "Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el hoyo".

¡Simples afirmaciones de hechos¡ Estas palabras pueden ser usadas más hermosamente por un hombre con conocimientos; ahí serás engañado.

Cuando estés en busca de un Maestro, escucha a su ser. Aprende el arte de escuchar a su ser; tan solo acércate a él, siéntelo con el corazón. De pronto sentirás que estás cambiando porque él es una fuerza magnética. De pronto sentirás que algo está ocurriendo, un cambio profundo dentro de ti. Ya no eres el mismo, tu cuarto se llena de una luz desconocida, es como si hubieras dejado tu carga un momento, como si por medio de él tuvieras alas, puedes volar. Y esto es una experiencia. Sólo una persona verdadera, un hombre con ojos que pueda guiarte te dará esta experiencia.

¿A dónde te va a guiar? Te va a guiar hacia ti mismo. Un hombre con conocimientos siempre te conducirá hacia algún otro lugar, hacia un cielo en algún lugar en el espacio, hacia una meta en algún lugar en el futuro. Pero un hombre que ha logrado su ser, un Jesús, un Buda, no te guía a ningún otro lugar, sólo hacia tu ser, porque ahí está la meta. Tú eres el blanco, tú eres la meta.

Y escucha con el corazón, ese es el criterio. Pero el caso es diferente: te han estado conduciendo por muchas vidas; y una y otra vez el líder ciego y tú, ambos han caído en el hoyo.

El último aspecto sobre el hoyo: cada vez que Jesús dice: "Caen en el hoyo", el hoyo es el útero. Cada vez que un ciego te guía, ambos caen en el útero de nuevo, ese es el hoyo. Nacen de nuevo en la misma vida desgraciada, la misma angustia comienza en formas nuevas. Nada substancial cambia, la historia permanece igual; todo el asunto permanece igual, sólo las formas externas cambian. De nuevo estás en el infierno, de nuevo en la desgracia, el útero es el hoyo.

Cuando un hombre que ha realizado su ser te guía, nunca caes en el hoyo. Entonces naces en otra dimensión, y en este mundo no vale la pena nacer de nuevo. Desapareces de aquí, apareces en alguna otra parte. Esa otra parte es Dios, esa otra parte es nirvana.

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